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MíraM en La Aventura del Saber en Boek Visual TV2

Este 26 de enero en TV2 La Aventura del Saber, en Boek Visual, coordinado por Eduardo Barbero y Jesús Alonso Ovejero se emitió un reportaje sobre MíraM con una selección de las obras que salen en sus páginas. Aquí os dejamos el link al programa y el minuto de emisión.

Como ya hemos explicado en posts anteriores tanto la Revista como el libro se ha hecho en colaboración con César Reglero e Isabel Jover y dirección de Myriam M. Mercader.

El libro acaba de editarse en Papeles para Mirar con el número 32 en la editorial Babilonia dirigida por Francisco Pérez Belda. La portada del libro es de Isabel Jover.

En el minuto 51:49 comienza el reportaje del Boek Visual referido a MíraM Revista y Libro de Poesía Visual y Experimental. Este es el link:

https://www.rtve.es/play/videos/la-aventura-del-saber/26-01-2023/6787336/.

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Presentación de MíraM libro recopilatorio de la Revista de Poesía Visual y Experimental. (26 números 2019-2021)

Este 3 de diciembre de 2022 en Edita Nómada en Valencia auspiciada por Uberto Stábile y Manel Costa en el Sporting Club, tuvo lugar entre muchos otros actos editoriales y performativos de poesía y arte experimental la presentación de MíraM – el libro. Después de dos arduos años de pandemia universal y de trabajo mensual culminó la edición de la recopilación de los 26 números de la revista del mismo nombre. Ello fue posible gracias a la invitación de Francisco Pérez Belda editor de Babilonia donde en su colección Papeles para Mirar con el número 36 se editó este libro. Coincidió también que Babilonia celebraba los 25 años de Pliegos de la Visión, donde yo misma tengo publicada Sín-Tesis.

La aceptación del libro recopilatorio MiraM ampliado con un largo prólogo sobre la Poesía Visual y Experimental y los números que recorren la historia del arte desde el punto de vista de la poesía visual, incluyendo esta vez, una pequeña biografía de cada uno de los 100 artistas cuyas obras se exponen, fue muy grande y nos llena de orgullo.

Dirección:                   Myriam M. Mercader

Colaboración:           César Reglero e Isabel Jover

Agradecimientos:    Carla Estela-Thompson Mercader

Dejamos aquí el prólogo que da comienzo al libro. Cada capítulo que se corresponde con cada uno de los 26 números de la Revista, se encuentra en páginas anteriores en este mismo apartado de MíraM del blog.

Prólogo

“En los ojos está el espíritu, el alma y el cuerpo. En todas partes, una mirada es una forma de lenguaje” Son palabras del poeta americano George Herbert nacido en 1513.

MíraM revista de poesía visual y experimental, intenta, desde el mismo sentido de su nombre y, por supuesto, con las obras que en sus páginas aparecen, plasmar este concepto. También el de Guillaume Apollinaire (París, 1880) cuando dijo: es preciso que nuestra inteligencia se acostumbre a comprender sintético-ideográficamente en lugar de analítico-discursivamente.

Mas de 300 años distan entre las palabras de estos dos pensadores y poetas, pero podemos ampliar el marco histórico para volver atrás al origen del ser humano y a sus pinturas rupestres para observar, maravillados, la poesía visual que en ellas existe.  Algunos teóricos datan el comienzo de la poesía visual junto con la filosofía de la deconstrucción o el arte efímero en la década de los sesenta. Nosotros creemos que, como escribe Gustavo Vega en su tesis: “el origen de la poesía visual se pierde en los tiempos mismo de la humanización […] el hombre primitivo manifestaba su Yo profundo, sus ansias y vivencias – también las poéticas – con gestos visuales primero, a los que más tarde sumó elementales grafismos.”

Con esta amplitud de mente pretendemos ilustrar una serie de períodos de la historia del arte a través de la perspectiva poético-visual de cien artistas contemporáneos de nuestro país. Cuatro obras y un texto, que asocian la poesía visual a una época, ilustran cada ejemplar.

Aparecerán poesías visuales que nos recuerden a las encontradas en las cavernas, a los pictogramas que nos describen cartas de amor de una tribu siberiana, a los jeroglíficos egipcios y caligramas del siglo III AC de Simias de Rodas o Teócrito de Siracusa. Poco a poco nos pasearemos por el Clasicismo, el Romanticismo, Impresionismo o Expresionismo, sin olvidar el Surrealismo, Dadaísmo, o Concretismo, hasta llegar finalmente a formas más experimentales como el mail art, el land art, el arte acción o la poesía visual de nuestra era cibernética. Los artistas que presentamos en MíraM en su conjunto no dejan de, alguna manera, reivindicar el Arte Total.

Un buen amigo y excelente artista total, recientemente fallecido, Guillermo Marín, nos decía con su elegancia malagueña, socarronamente que “la poesía visual es un artilugio para zarandear al subconsciente.” Nos consta que así lo hizo toda su vida, como lo siguen haciendo todos y cada uno de los poetas visuales que salen en nuestras páginas y que desde MíraM queremos difundir. Por esta razón, en breve, se editará en la colección Papeles para Mirar de la editorial Babilonia el libro recopilatorio y ampliado de este primer ciclo de MíraM.

Un poco de Historia

El presente libro es, en su esencia, la recopilación de la Revista de Poesía Visual y Experimental MíraM y por lo tanto no nos excederemos en estas páginas en explicaciones que aparecerán en cada uno de los capítulos del libro.

MíraM Revists de Poesía Visual y Experimental pretendió en su primer ciclo que aquí se recopila, abarcar tanto el ámbito de la poesía visual como la experimental. Mucho se ha escrito sobre el tema y, sin embargo, no es fácil de definir los términos con claridad. Es por eso que, con esta primera intención, nace MíraM en noviembre de 2019.

En segundo lugar, se ha considerado que era necesaria una forma didáctica e informativa de aproximarse a la Poesía Visual y Experimental, y para ello se propuso el intento de vislumbrar ambas poesías desde el origen del Arte. Aunque formalmente la Poesía Visual moderna se date por algunos expertos a partir de 1960, al tiempo que aparecía la filosofía de la desconstrucción, el mail art o el arte efímero en las calles y en las galerías, se ha considerado que, en el comienzo, antes del alfabeto, ya existía la poesía visual en su forma rupestre y primigenia. Luego vendrían los pictogramas, jeroglíficos o caligramas.

Alguno se preguntará si se puede llamar a estas formas artísticas poesía. Esperamos que con el estudio que aquí se pretende el lector pueda sacar sus propias conclusiones.

MíraM dedica cada uno de sus números a la poesía visual o al arte experimental y los relaciona con un apartado de la historia del Arte, empezando por la época de las cavernas y acabando con las formas más actuales de poesía visual y experimental, como pueden ser el land art, el arte intermedia, o el arte cibernético, por nombrar solo algunas. Para ello se decide difundir la obra de los poetas visuales del país. El proyecto tenía un principio y un fin y por lo tanto un número limitado de artistas podían aparecer. Se decide, entonces, que los autores que plasmarán con sus obras los números de la revista serán cien, cuatro en cada número. Aparecen pues, en MíraM, los cien autores nacionales que estando en activo, se consideraron – desde nuestro punto de vista – los más representativos. Como introducción a cada número y período de la historia del arte, un texto escrito por un experto ahonda el tema.

Este primer ciclo de MíraM duró dos años, saliendo mensualmente durante la pandemia, de noviembre del 2019 a noviembre del 2021.

Una vez acabado el ciclo de la revista, y junto con Francisco Pérez Belda, de la Editorial Babilona, se decide convertirlo en este libro que amplía sobre todo la información de los artistas, dentro de la colección Papeles para Mirar.

Poesía Visual Experimental

Ya que MíraM es una Revista de Poesía Visual y Experimental, creemos que es de importancia aclarar de una forma muy sintética estos términos.

Empecemos pues, por lo más difícil: ¿qué es poesía? ¿qué es poesía experimental? ¿qué es poesía visual?

Comúnmente es aceptado que un poema es una construcción lingüística y discursiva, que se recrea en las palabras, buscando la belleza. Su objetivo es crear emoción y extrañeza en los receptores, obligándoles a parar y reflexionar sobre lo escrito.

Por otro lado, la palabra nombra al objeto porque es necesidad del ser humano utilizar un instrumento, una metáfora, que opere como intermediario entre el objeto y la mente humana y así, poder comunicarse con otros seres de su especie. La poesía discursiva tradicional usa las palabras y su significado como protagonistas esenciales para oficiar de intermediario y dar sentido a un texto.

En cambio, la poesía experimental pretende dotar a los elementos del poema, bien sean textuales o iconográficos, de un nuevo sentido, proveniente de relaciones y asociaciones que superan el mero significado semántico de la obra.

La tipografía y disposición de las palabras dentro de la hoja también es fundamental, especialmente en algunos tipos de poesía experimental como el letrismo o la poesía concreta. Pero vayamos más allá aún, y abarquemos dentro de la poesía experimental, a la poesía no ya bidimensional, sino a la que va más allá: al poema objeto, al poema holográfico, al poema acción, y hasta al cibernético. De todo ello se tratará en estas páginas en profundidad y con los ejemplos que darán los cien autores que aquí participarán.

No obstante, y en definitiva, al hablar de poesía experimental, englobamos las expresiones poéticas que van más allá de los paradigmas de la poesía tradicional, y rompen con los modelos y valores tradicionales de la poesía, donde los elementos plásticos adquieren especial valor.

La Poesía Visual, siendo como hemos dicho una rama de la poesía experimental, también tiene sus peculiaridades. Muchos poetas visuales prefieren incluir la letra o la palabra junto con la imagen. Otros, en cambio, consideran que la imagen es suficientemente expresiva para completar el poema visual.

Dentro de la imagen incluimos los iconos, pictogramas, ideogramas, las ideas. Si pretendemos diferenciar el pictograma del ideograma, diremos que el primero está estrictamente relacionado con la realidad, el ideograma, en cambio, es una abstracción y su relación con la realidad pasa más por las ideas. Esta forma de poesía visual es la más común en la actualidad. El debate sigue ahí, y hay quien sigue abogando por incluir alguna forma de letra dentro de su poema y otros que consideran que, si hay relato con cualquier tipo de signos, entonces la palabra es prescindible.

En un esfuerzo por seguir sintetizando, podemos decir que en realidad se llega a la poesía visual de nuestros tiempos después de siglos de experimentación poética. Si dejamos de lado las pinturas rupestres y las otras expresiones que las sucedieron y que algunos pueden argumentar que eran formas tan sólo de comunicación y no de poesía (lo que ya hemos declarado como discutible), llegamos a los poemas de Simias de Rodas (el huevo del 300 a. C) y de Teócrito de Siracusa (Siringa de 310-250 a. C). Estas obras, sin lugar a dudas son artificios poéticos, y en ellos prima, como podemos ver en las imágenes lo lineal y lo plástico.

Unos siglos más tarde Guillaume Apollinaire nos ofrece una idea muy similar en sus caligramas. Es decir, la idea es componer poesía de forma que la disposición tipográfica intente representar el contenido del poema. Apollinaire coincide con las vanguardias del siglo XX y más concretamente con el Cubismo literario y luego con el Creacionismo y el Ultraísmo. Debemos notar que aquí sus representaciones ya son más visuales que lineales.

Mallarmé había publicado en la revista francesa Cosmópolis en 1897 “Un golpe de dados nunca abolirá el azar” (un coup de dés n’abolira jamais le hasard) lo que significó en palabras del propio autor un nuevo “estado” en la poesía. Aunque manteniendo cierta tradición, suponía una renovación del lenguaje poético. Lo que se llamó «palabras en libertad» de la poesía futurista de Marinetti y ligado al concepto de cubismo de Henri Mattisse en la pintura o Guillaume Apollinaire en la poesía. Todo ello supuso un salto cualitativo y una ruptura total con la tradición. Marinetti divulgó sus manifiestos por todo el mundo editados en panfletos y libros. Estos artistas liberan a la palabra del significado, haciendo que la forma sea la que incida en el significado y finalmente hasta llega a abrir las puertas a lo que llamaríamos poema sonoro.

En la década de los cincuenta del siglo XX, la poesía visual se nutre, entonces, tanto de una tendencia expresionista basada en el letrismo francés y en las “Palabras en Libertad” de Marinetti, así como en una vertiente más estructural o “concretista” de la escuela de Ulm (Max Bill) y del movimiento abstracto-geométrico de Bauhaus y del Sijl, sobre todo Modrian, tal y como nos indica Clemente Padín en su ensayo “Poesía Visual “Confluencia de lenguaje[1].

El expresionismo, reflexiona Padín, es una tendencia mucho más libre y menos preocupada por la estructura y la forma, y que en casos deja la semántica de la lengua de lado y hace prevalecer su mínima expresión: la letra.

La vertiente concretista es más rigurosa y tiende a hacer coincidir el espacio y la verbalidad en una misma estructura de interrelación semántica. El término “poesía concreta” se debe al brasileño Augusto de Campos quien junto a su hermano Haroldo y a Décio Pigmatori crearon en Sao Paulo en 1952 el grupo Noigandres.

El énfasis en la estructura agrupa de forma armónica las distintas facetas del lenguaje verbal: la significación, el sonido o la musicalidad y el espacio. 

Recién en 1962 con la aparición del poema semiótico o espacional de Wladimir Dias-Pino, las palabras fueron substituidas por formas y mediatizadas por claves léxicas. En 1967 el Poema/Proceso, sin desdeñar las palabras como medio expresivo, terminó con esa dependencia. (Padín, p.77).

El poema semiótico articula la poesía que se vale de la palabra con aquella que, sin desterrarla totalmente, se vale de otros lenguajes. Estos lenguajes están constituidos por signos o íconos que al ser ordenados de forma específica forman un texto.

El Poema/Proceso de esta manera implica un rompimiento de la poesía concreta de la que surge, para considerar de una forma más amplia a la poesía que puede estar constituida por signos de cualquier lenguaje. La literatura, vista desde esta perspectiva, se amplia y puede contener palabras, pero también cualquier otro signo que permita el impacto pretendido en la conciencia del espectador/lector. Surge la Poesía Intersignos donde tanto los signos verbales como los visuales se complementan para dar sentido al poema. Aquí no nos podemos olvidar de la relación de los elementos, de la dimensión espacio-tiempo y de la importancia de la participación del espectador en todo el proceso.

Para llegar a una conclusión muy sintética podemos decir que la poesía visual es una forma de expresión artística caracterizada en general, pero no de modo imprescindible, por la combinación de la palabra y la imagen. Es un género artístico, que, a partir de unos pocos elementos y unos mínimos requisitos materiales, atesora la capacidad de producir un gran impacto.

Algunas definiciones de Poesía Visual

«La poesía visual no es dibujo, ni pintura, es un servicio a la comunicación.»
Joan Brossa

«La poesía visual es algo más que poesía, debe predominar el componente visual pero no se puede limitar únicamente a lo visual, es algo que se entrecruza dando lugar a algo nuevo.»
Santiago Aguaded

«El poema visual no es una facultad de la palabra sino de la retina.»
Jesús Maestro

«Poesía visual es la semejanza que existe entre una frase y la imagen que la expresa con un efecto poético o musical.»
Guillermo Marín

«La Poesía visual contiene sugerencias, guiños e insinuaciones de sentido».
Bertolomé Ferrando

«Poesía visual es el arte de ver poesía en las cosas y saberlo expresar plásticamente.»
Isabel Jover

«¿Qué es la poesía visual? La belleza que encierra está en proporción al grado de indefinición que la envuelve.»
César Reglero

“La poesía visual es el metalenguaje poético de la escritura que gira alrededor de lo ideogramático”

Xavier Canals

Podemos concluir que la poesía visual articula lo legible y lo visible, el decir y el ver, pero a la vez va un poco más allá.  La representación enigmática de la imagen a través de las formas genera significados que surgen del bagaje cultural que acumulamos y que nos impactan de una manera más profunda que las simples palabras o las simples imágenes.

Cuando la poesía visual subvierte la escritura normalizada y se torna experimental nos recuerda a lo que sostenía Roland Barthes: “nada distingue a las escrituras verdaderas de las inventadas o las falsas. Somos nosotros, nuestra ley, quienes decidimos el estatuto de la escritura dada.”

En la visualidad de lo signográfico, la materialidad misma de la escritura se vuelve significante y, en todo caso, los lenguajes se vuelven más libres y ricos, subrayando una dimensión figurativa que nos permite abstraernos de la linealidad de la escritura tradicional y perdernos en múltiples lecturas de libertad y errancia.[2]

Es así que la poesía visual incluyendo la imagen, tachando y utilizando la “errancia” deriva en el poema experimental, que comentaremos en el próximo apartado, y se acerca a la poesía acción, a la performance y al arte total. He aquí un ejemplo:

Performance

Este verso debe leerse de frente al público

Este verso debe leerse de espaldas al público

Este verso debe leerse caminando

Este verso debe leerse acostado boca arriba

Este verso debe gritarse

Es-te ver-so de-be si-la-bear-se

Este verso debe declamarse

Este verso debe repetirse

(ad libitum)

Clemente Padín

Muchas veces la crítica literaria juzga al poema experimental con criterios previos establecidos a través de los años y que provienen de la literatura clásica. Esta forma de juicio no es válida para el poema experimental, ya que justamente lo experimental implica la ruptura con lo anterior y el aportar mediante la experimentación formas totalmente rompedoras que ayuden a conceptualizar lo desconocido hasta ese momento y a entender lo nuevo de la actividad humana ya sea en su forma literaria, pictórica, científica, musical, fotográfica o escénica, evitando así el estancamiento cultural.

Se necesitan formas nuevas para contar los hechos nuevos. Sabemos cómo la ciencia va dando saltos que dejan años luz detrás ciertos conocimientos dados en su momento por infalibles. De la misma manera el arte y en este caso el poema debe reflejar el avance de perspectiva de la sociedad.

Dentro del Poema Experimental consideramos conveniente dar unas pinceladas sobre algunas de sus formas.

Antes de que la literatura fuera escrita, evidentemente fue oral, por lo que igual que en el caso de la poesía visual, podríamos datar el poema fonético en culturas muy anteriores al siglo XX. Hubo en aquellos días cánticos con juegos silábicos, piezas folklóricas que presentaban distorsiones léxicas, susurros y otras formas sonoras no verbales. Sin embargo, formalmente se considera que el poema sonoro es un fenómeno del siglo XX.  En un principio se asocia con el Futurismo ruso e italiano, el Dadaísmo y el MERZ. El siguiente extracto de merzmail.net explica con mucha claridad este punto:

Algunos futuristas componían sus poemas sin adjetivos, adverbios, verbos o signos de puntuación, utilizaban un collage de sustantivos que evocaban una sucesión continua de imágenes, hasta llegar a la base más primitiva del idioma, la onomatopeya y el ruido, este último término se materializó en el Arte del Ruido inventado por Luigi Russolo en Italia, uno de los aportes fundamentales del futurismo a la música moderna. A partir del manifiesto futurista de 1912 que con el título de “Bofetada al gusto del público” firmaron entre otros Maiakovsky y Khlebnikov, se empezaron a realizar exposiciones y debates públicos, concentrándose toda la troupe de poetas futuristas en el “Café del perro callejero” de San Petersburgo. El trabajo de Khlebnikov y Kruchenykh ya en 1910 consistía en una primera ruptura con la relación simbólica de la lengua, una minimización de los niveles semánticos. En otoño de 1913 se estrenaba la Opera “Victoria bajo el sol” con un libreto de Aleksei Kruchenykh y decorados de Maiakovsky, la obra narraba como unos “futuro-campesinos” conquistaban el sol, en la obra habían dos personajes con un especial papel, el Terror que cantaba solo con vocales y el Aviador que cantaba con consonantes. (https://www.merzmail.net/fonetica.htm)

La poesía fonética de la que hablamos pues, se puede definir como una poesía que rechaza utilizar la palabra en su forma primigenia, estructurando el texto fonético con sonidos. Ya no será la antigua poesía declamada o recitada, sino que utilizará sonidos o ruidos de carácter experimental.

Si seguimos buscando indicios históricos del poema fonético, no podemos olvidar que en 1918 en España se fundó el movimiento Ultra por Cansino-Asens que es una síntesis del futurismo, cubismo y creacionismo y el único movimiento literario puramente español. El Ultraísmo se exportó a América Latina con ayuda de Jorge Luis Borges que había publicado en revistas ultraístas en España y que fundó en Argentina la revista “Prisma.”  El movimiento se extendió al Uruguay expresándose en autores como Juan Parra, Enrique Raúl Garet, Juvenal Ortíz o Alfredo Mario Ferreira.  Podemos encontrar vestigios de lo que sería el poema sonoro ya en obras de estos autores.

En una obra de Ferreira, “El hombre que se comió un autobús” apreciamos signos precursores del poema sonoro:

Tren en marcha:Toto-tocoto/tran tran./Toco-tocoto/tran-tran./ Recatracata,paf-paf./ Chucuchucuchu/Chas-chas/chucuchucuchu/  chas-chas….

No es nuestra intención en este prólogo a nuestro libro ahondar en cada punto de la poesía experimental que trataremos luego en cada capítulo más en profundidad. Sin embargo, podemos dar un salto del poema fonético al sonoro recordando a Henri Chopin que siempre afirmó que la poesía sonora tenía la finalidad esencial de mostrar con toda su riqueza los recursos lingüísticos mediante un instrumento único pero polivalente, la boca, «esa sutil caja de resonancia capaz de reproducir, mediante el fonema y la palabra, varios sonidos simultáneos».

Henrí Chopin junto con Bernard Heidsieck, poeta multimedia y pionero en la poesía-acción, son los fundadores de la poesía sonora. Realizan desde 1955 lo que se denominó “poempartitions”, y una década más tarde las “biopsias”, poemas muy relacionados con la vida diaria, en los que incorpora sonidos de la calle, taxis, trenes, y demás.

En estas últimas décadas en nuestro país podemos destacar muchos poetas sonoros, entre ellos: Bartolomé Ferrando y Francisco Peralto – que además de editor, escritor y poeta, ha ejercido su gran habilidad como poeta sonoro – Fátima   Miranda, Pere Sousa., Magda Guillén, o Josep Sou.

La expresión inglesa “performance art” dio lugar a lo que en el ámbito latino se conoce como performance. Es una concepción del arte conceptual en vivo y es heredero directo de los happenings, acciones de Fluxus y Body Art que ya comenzaron a finales de la década de los 60. Su origen se remonta a las acciones en vivo del Futurismo, el Constructivismo, Dadaísmo y Surrealismo de principios del siglo XX.

En la performance las acciones pueden ser obra de un individuo o de un grupo. Pueden suceder en cualquier lugar durante cualquier tiempo y duración. Lo importante de la performance es que el performer interaccione con la audiencia y que el tiempo, el espacio y el mismo cuerpo del performer sean determinantes.

El hecho de que en nuestras páginas el lector se encontrará con la performance es, ni más ni menos, que ésta tiene un parentesco estrecho con la Acción Poética, el Arte Contemporáneo y la Poesía Visual.

La Acción Poética podría definirse como una obra de arte fugaz y cerrada en sí misma. No suele tener ni principio ni final, es la explicación en un instante de un hecho emocional y ni siquiera es necesario que exista una audiencia para que la acción poética se dispare. La performance, la acción poética y la polipoesía parten de la base de que toda la vida es arte. En el momento que se subvierte el orden natural de las cosas y se pasa por un filtro artístico aparece la poesía en la sencillez de cualquier hecho que nos impacte. Se trata de provocar otra mirada, otra profundidad a los hechos cotidianos que por repetidos muchas veces no llegamos a valorar en su verdadera esencia.  En definitiva, la acción poética es una transgresión de los hechos cotidianos que no pretende ofender ni manipular; es tan solo un sentimiento artístico que toma los actos ilógicos que muchas veces vemos a nuestro alrededor y los transgrede para activar nuestra conciencia de ellos.

Muy distinto es el happening, ya que busca una participación espontánea del público como un gesto de sorpresa o irrupción en la cotidianeidad. Un ejemplo de ello son los eventos organizados por Spencer Tunik en los cuales se implican a masas de gente desnuda.

Pioneros del Happening han sido Cage, Kaprow, y también Joseph Beuys, George Brecht, Bazon Brock, Jim Dine, Red Grooms, Al Hansen, Roy Lichtenstein, Marta Minujin, Claes Oldenburg, Yoko Ono, Robert Rauschenberg, Wolf Vostell o Robert Whitman.

Los objetos que usamos cada día y que muchas veces olvidamos en un cajón en cualquier parte de la casa o del jardín, tienen una historia, más allá de su utilidad y por supuesto una estética.

Más de alguna vez, alguien, probablemente un artista o un pensador incipiente, se habrá preguntado, quién lo fabricó, por qué manos pasó, que pequeña historia lo acompaña. Borges solía decir que cada vez que veía un objeto que le llamaba la atención, intentaba retener en su retina aquella forma que tal vez fuera la última vez que la viera; ya era mayor. Octavio Paz en uno de sus poemas expresa que, aunque muchas veces los ignoramos, los objetos otras veces conversan con nosotros.

Al principio del siglo XX, con las vanguardias, artistas como la Baronesa Dada (Elsa von Freytag-Loringhoven), Marcel Duchamp y ya más cercano a nuestra época, nuestro Joan Brossa, comenzaron a ver arte en objetos cotidianos, encontrados por casualidad y apenas transformados a los que se llamó objects trouvé, ready made, u objetos imposibles.

En un principio, especialmente las corrientes vanguardistas como el surrealismo y el dadaísmo, en un intento de ver el arte de una manera que los sacara del encasillamiento clásico, al tiempo que cambiara su concepción de la literatura y del arte, se acercaron a la poesía visual, al collage y al poema objeto. Uno de los más famosos atribuido a Marcel Duchamp y últimamente a la baronesa Dada, fue La Fuente (un urinario firmado enigmáticamente con las letras R. Mutt). Este object trouvé, aunque originariamente rechazado en el Salón de los Artistas Independientes de París, años después fue designado como el objeto que cambió el rumbo del arte contemporáneo.

El poema objeto se muestra como simple elección del artista por su simbolismo, por su estética o como una forma de decirle al mundo que el arte está en todas partes y los objetos, siendo siempre obra del homo faber, tienen un valor intrínseco per se.

Nuestro mundo actual está, cada vez más, alejando al ser humano de su entorno natural. El Arte intenta dar una respuesta y una salida que ayude a entender las transformaciones a las que irremediablemente nos estamos encaminando. El respeto al medioambiente y la conservación del mismo es un tema que nos atañe a todos y especialmente a los artistas. El Land Art, como arte efímero, nos atrae a la naturaleza, trabajándola sin dañarla y por medio de instalaciones, poesías, arte sonoro o de cualquier otro tipo, nos conciencia de que no podemos dejar de lado una parte esencial de nosotros mismos: la naturaleza. Siempre la idea es utilizar materiales naturales como madera, agua, hielo o fuego, por ejemplo. Su finalidad es producir emociones con acciones plásticas en el espectador que se enfrenta a un paisaje determinado. El principio fundamental del land art es alterar, con un sentido artístico, el paisaje, para producir el máximo de efectos y sensaciones en el observador y el mínimo de cambios en la naturaleza.

En nuestra era cibernética, cada vez más el artista tiene acceso a nuevas tecnologías que no sólo le ayudan a expresar sus ideas, sino que les agregan valor y sobre todo lo acercan a las nuevas generaciones que viven inmersos en ella.

Técnicas digitales como el Photoshop, el video, o el poema halográfico ya son prácticamente más comunes que los otrora collages manuales y el arte postal hecho a mano y enviado como postales a diversas partes del mundo mediante, lo que hoy llamamos snail-mail.

Últimamente, existe un profundo debate entre mail artistas para ponerse de acuerdo si el mail art debe conservar su rasgo primigenio de snail mail o adaptarse a las opciones de internet. En la Revista Icaria, dirigida por Valdor y Javier González, se están editando entrevistas a una serie de mail artistas importantes alrededor del mundo para que den su opinión. César Reglero los entrevista al respecto. Todas ellas también están disponibles en el Facebook de César Reglero y en el Blog de Myriam Mercader.

En cuanto a la Poesía Visual en nuestra era cibernética, por todos es conocido que la mayoría de artistas utilizan técnicas digitales tanto para la creación de sus obras como para la difusión de las mismas.

En los capítulos que siguen el lector podrá profundizar en todos estos temas con textos escritos por expertos en el tema y con obras que plasmen los mismos. En total 107 artistas darán su opinión o presentarán por medio de obras lo que con esta colección MíraM ha intentado aunar: un buen recopilatorio de lo que es el arte contemporáneo experimental en nuestro país y en nuestro siglo XXI.

Los participantes del denominado movimiento del mail art, arte correo, o arte postal, crearon el circuito denominado Network (red de trabajo) de carácter planetario, y se auto adjudicaron unas normas de actuación en las que se estableció que lo esencial era la comunicación creativa, por encima de lo estético y de la propia obra. De esta manera decidieron moverse fuera de los circuitos comerciales, estableciendo su propia red, rechazando cualquier transacción económica, no admitiendo la selección, ni jurados. Por estas razones, este movimiento fomenta la creación en estado puro y, de alguna manera, es un movimiento horizontal, no jerárquico, totalmente democrático y libre. Estas premisas fueron de máximo interés para los poetas visuales, que encontraron un canal de difusión poderoso y unas bases programáticas asumibles. Esto quiere decir que, en tanto los poetas visuales se muevan en este medio, se deben atener a estas normas. Pero, cabe la posibilidad que sus obras también circulen fuera de esta red, por ejemplo, con respecto a la posibilidad de comercializar la obra, a la selección o al jurado.

La poesía visual ha demostrado ser un instrumento pedagógico muy potente. Un poema visual estimula la creatividad y la curiosidad. Fomenta el aprendizaje y la reflexión. Y todo ello se produce de una manera lúdica, dentro de un juego de descubrimiento y de investigación. No hay que olvidad que un mismo poema puede tener diferentes interpretaciones dependiendo del receptor y esto hace que este se convierta a su vez en creador. Además, la poesía visual tiene un lenguaje universal, y esto facilita el intercambio intercultural. Por último, debemos recordar que su efectividad es válida para áreas tan dispares como la literatura, las matemáticas o la filosofía.

La poesía visual constituye hoy en día un elemento muy importante dentro del mundo de la publicidad. Es un gremio poderoso que dispone de recursos para captar a los mejores especialistas dentro del mundo de la creación, e incluso, dentro del mundo de la psicología. Pero no debemos olvidar, sin embargo, que el máximo interés de un spot publicitario es el consumo y por lo tanto, este está dirigido hacia fines lucrativos. Con el uso de las tecnologías, los anuncios actuales son muy poderosos y se quedan fácilmente en la retina del receptor.

Nicanor Parra es, con influencia del Surrealismo y del Dadaísmo, sin duda alguna, el padre de la Antipoesía. Si bien, este mismo autor reconoce que encontró antecedentes en el s XIX de antipoesía, en cualquier caso, el mayor auge de esta forma poética y objetual lo encontramos en 1949 cuando se publica su obra “Poemas y Antipoemas”.

Luego en 1966, Parra publica “Artefactos Visuales”. Ambas obras tuvieron un fuerte impacto por su lenguaje directo, coloquial, irreverente, sarcástico, corrosivo y anti retórico. Parra no quería desarrollar un discurso poético y conceptual para la reflexión del lector. Él lo que quería, era que el poema directamente explotara en las manos del receptor, que fuera como una pedrada directa. Para ello se vale de recursos relacionados con el absurdo o lo imposible. Finalmente, cabe decir, que su obra se ha relacionado con la de Joan Brossa. De hecho, el MACBA organizó una exposición conjunta de sus obras.

En la recopilación de los veintiséis números de la revista que aquí se encuentran, encontrará el lector explicaciones mucho más prácticas de todo lo que con esta introducción se ha pretendido resumir. Sin embargo, es interesante recordar las palabras de Robert Filliou, que dijo que: el arte es aquello que hace que la vida sea más interesante que el arte. Nos enriquece, nos hace más libres, más sensibles y, sobre todo, más inteligentes, porque el Arte es creación de conocimiento.

                                                           Myriam M. Mercader

                                                           César Reglero

                                                           Isabel Jover

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El Mail Art en la Era Cibernética: Entrevista de César Reglero a Valdor.

Entrevista CRC a Valdor, realizada en enero del 2021

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Desde mi óptica personal y sin ningún ánimo de juzgar a nadie, percibo un distanciamiento de los temas sociales, un mayor efecto lúdico y un individualismo que tal vez diluya ese sentimiento de ser y estar todos en la misma comunidad cultural.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Sin duda alguna la modalidad, como elemento útil, del correo electrónico es válida e inevitable. Los avances técnicos, una vez afianzados se imponen por su propia lógica (el paradigma de lo contemporáneo), y sería loable, entonces, que los principios básicos que están en el origen del arte Postal sigan vigentes.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Sí, hablar de “lo postal” sin la existencia de la estafeta (oficina de correo) sería un contrasentido, por lo tanto habría que lograr otro término o expresión que defina la nueva situación de la misma manera que en el mundo de lo comercial se habla de “networking” (red de negocios), sería necesario poder darle nombre a la red de intercambios culturales a través del correo electrónico ya que se diferencia totalmente del hábito primitivo.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Soslayo que el intercambio electrónico ganará cada vez más adeptos pero que no desaparecerá por completo de la misma manera que, todavía somos muchos, que preferimos leer un libro, hoja por hoja y no en una pantalla.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Mi humilde recomendación es mantener en pie el espíritu de los principios básicos, sino, pese a la posibilidad estética, la obra se transformará en “una cosa” (ajena a lo espiritual) que cada cual usará para sus exclusivos intereses publicistas, comerciales o emocionales.

(Las entrevistas realizadas podran seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Vittore Baroni.

Entrevista CRC a Vittore Baroni

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Evidentemente, el arte correo empezó a cambiar hace varios años, por un lado con la llegada de Internet primero y luego las redes sociales (network), por otro lado con el constante aumento de las tarifas postales. Esto ha llevado a los amantes acérrimos de la correspondencia tradicional a reducir el número de envíos (para disminuir los costes) o a utilizar el correo electrónico y la web al menos para la difusión de invitaciones de sus proyectos, además de proporcionar a todo el mundo documentación digital en el lugar de los catálogos en papel. Se trata de cambios logísticos, pero también se ha producido una transformación paulatina de los contenidos y tipos de participantes implicados. Creo percibir que el arte correo se está separando cada vez más de los campos y modas estéticas del arte contemporáneo, digamos, «oficial», para actuar como una alternativa «desde abajo”: la forma de arte social libre, la de todos y para todos, cuya filosofía del libre intercambio sigue apareciendo hoy tan revolucionaria como hace más de medio siglo, a la luz de los límites y fracasos evidentes del modelo social imperante “turbocapitalista”.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Creo que en estos momentos el correo electrónico y los contactos a través de la web y las redes sociales son una parte integral del proceso de arte por correo, sería anacrónica y poco práctica una defensa con espada de un «puritanismo» del papel. Desde mi punto de vista, el correo electrónico tradicional y el correo electrónico pueden coexistir muy bien y, de hecho, facilitarse mutuamente, salvaguardando obviamente los fundamentos considerados clásicos del movimiento mailartista: nada de dinero, nada de selección, nada de censura, etc.

Personalmente, uso lo digital para difundir invitaciones de mis proyectos y para mensajes urgentes, pero luego me sigue gustando recibir contribuciones por correo y devolverlas con elementos físicos. Si el aspecto material desapareciera por completo, también desaparecería mi motivación y se desvanecería, en consecuencia, las ganas de participar. Es un poco como coleccionar postales o sellos: verlos solo en un monitor no es lo mismo que tenerlos en la mano, estudiarlos, coleccionarlos en álbumes, mostrárselos a los amigos…

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Alguien ha intentado lanzar nuevos nombres para el arte postal digital (e-mail art, web art, etc.), pero ninguno de ellos se ha convertido en algo común. Supongo que a todos les gusta pensar que todavía pertenecen a la gran comunidad difundible del arte postal, incluso usando otros canales. En lugar de cambiar el nombre, trataría de distinguir un poco mejor entre el arte por correo postal tradicional y el arte por correo digital, aunque pudiera tratarse de una combinación de las dos modalidades.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Dondequiera que vaya el arte postal en un futuro cercano o lejano, cuando las oficinas de correos quizás solo se utilicen para envíos comerciales de mercancías, creo que la gente siempre tendrá ese impulso para la colaboración creativa y el deseo de intercambio de dichas obras. Si el servicio postal estatal fallara, creo que los artistas inventarán nuevas estrategias, por ejemplo, creando redes de distribución alternativas, llevando el arte postal de casa en casa en persona, como han hecho varios “networkers” en el pasado.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Mi recomendación es simplemente tomar el mail art como un juego muy serio, una forma expresiva que puede enriquecernos cultural y humanamente, poniéndonos potencialmente en contacto con todo el mundo pero no solo para intercambiar chismes y selfies. En el arte postal todo está permitido y puede pasar cualquier cosa. A distancia, podemos crear juntos revistas, libros, exposiciones, conferencias, películas, nuevos movimientos artísticos, idear pequeñas soluciones para los grandes problemas del planeta. Estudiemos lo que ha logrado el arte postal desde la década de 1960 hasta ahora (algún texto útil, indagando bien, siempre se encuentra) pero no nos contentemos con repetir lo que ya se ha hecho.

(Traducción: Valdor)

(Las entrevistas realizadas podr-an seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Crackerjack Kid.

Entrevista CRC a Crackerjack Kid

Traducción de Myriam M. Mercader

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

He notado tres iteraciones en la codificación del pasado, presente y futuro del Mail Art: de lo conceptual a lo artesanal, un salto mayor entre teoría y praxis, y la continua fusión de mail art con el e-mailart. El conceptualismo es la base de la evolución del mail art. Su camino es un proceso y una actitud como se demostró en la tradición del vanguardismo: Futurismo, Dadaísmo, Surrealismo, Nouveau Realismo, Arte Povera, Fluxus y Neoísmo. A Ray Johnson le gustaba decir “El Mail Art no tiene pasado, sólo presente,” y su muerte en 1995 prueba que eso era verdad para detrimento del Mail Art, tal y como lo ha percibido el arte del sistema y la prensa. El Mail Art ES pasado y presente y más importante que una persona o una escuela. Yo prefiero la noción de Robert Filliou del Eternal Network, una entidad más significativa que ningún individuo o movimiento. Todavía creo en la perspectiva de Carlo Pittore, Bern Porter, y David Cole, de que el Mail Art es el movimiento artístico más importante en el mundo hoy en día.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

¿Respetar? El Mail Art, como un virus, o un hacker es un radical libre hablando el idioma de una red. Las reglas no dominan lo indomable. Las leyes viven en las escuelas donde los directores son colegas. Sólo existen actitudes que desafían lo que se quiere establecer a la fuerza por la policía del Mail Art. Como mail-artistas nosotros tejemos todos los hilos de la red de comunicación celebrando la individualidad, la diversidad, la tolerancia sin oligarquía ni arbitraje, ¡sin fronteras y sin muros! Cada vez que alguien grita “no puedes escribir sobre Mail Art sólo puedes vivirlo”, yo contesto que “yo vivo lo que escribo y yo no vivo de mi escritura, hago del arte mi forma de vida.”

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Mail art, Mail Art, Mailart, mailart, mail-art, Mail-art? Hay muchos y diversos nombres usados entre los mail-artistas. Lamentablemente, el término tiene un giro de género hoy en día (en inglés suena igual que Male Art). Yo me inclino a deletrearlo en las entrevistas para que no suene irremediablemente pasado de moda y un poco ofensivo. Male-Art? Femail-Art? Prefiero Correspondence Art o Postal Art, pero me temo que “Mail Art” se extenderá en el tiempo, para siempre Mail Art.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Posiblemente a la Oficina de las Cartas Muertas. O tal vez el Mail Art será una variante viral de un mundo apocalíptico. Hasta la pregunta vive como un Zombi.

He estado escribiendo un libro, Mail Art en el Ciberespacio que dibuja una evolución turbulenta desde el Mail Art al Emailart. El futuro abarcará tanto artefactos de correo como de Internet. A través del Telenetlink Project, yo no he cambiado mi actitud llena de controversia de que el Mail Art y el Emailart se fundirán. Quiero ofrecer un adelanto del libro (que pronto saldrá en Netshaker Press, y se puede obtener en Lulu):

“Las divisiones entre los que abogan por mail art online y los que prefieren el correo postal tradicional (snail mail) han persistido a través de muchos años, pero tales compartimentaciones son anquilosadas y de mentes nubladas. ¿Podría haber un clamor mayor que insuflara una nueva vida a la red de mail art que se está haciendo vieja y que ahora está amenazada por un cierre total del correo postal? Irónicamente, en una época donde la identidad personal y las narrativas de género se necesitan más que nunca para amplificar la llamada a la justicia social, la tecnología ha sido manipulada por fuerzas oscuras para agravar, saquear, abusar, roblar e infligir injusticia. Tememos que nos desplacen, distraigan, y nos fragmenten, pero sin arte, creatividad e independencia no tenemos el sentido de relación con “los otros”.

El Mail Art necesita de ambas formas de comunicación: la pasada y la presente, sin argumentos que restrinjan a la uno u a la otra. Nuestros tiempos piden una conciencia social creativa. Si el Mail Art fue y sigue siendo el movimiento social más importante de todos hoy en día, llega en un momento crítico de la evolución del arte y la sociedad. Ahora debemos proseguir y convertirlo en una nueva forma que clame por la unidad global. Tanto si se necesita la Internet o la Outernet, esta nueva forma debe buscar el encuentro”.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

El Mail Art como el Fluxus, ha estado evolucionando constantemente, cambiando su piel sin perder su identidad esencial. En 1990 yo declaré que el Mail Art era el E-mailart, pero para marzo de 1991 le quité la “e” (electrónico) al “Mailart,” Emailart es una palabra que he derivado de la palabra “email”. Los etimólogos y los lexicólogos han rastreado la palabra “email” hasta la palabra francesa “emmailleure”, que quiere decir network. Las primeras cuatro letras de emmalleure también se ajustan al anagrama de la primera página web de Mail Art, EMMA también conocida como el Electronic Museum of Mail Art. Yo creé la primera página web de mail art para que fuera un sitio de aterrizaje y de despegue, para subir y bajar snail mail (correo postal) escaneado. Las páginas web de Mail Art son construcciones para el networking, el diálogo, la creación de sellos online, postales y proyectos.

(Las entrevistas realizadas podran seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

El Mail Art en la Era Cibernética: entrevista de César Reglero a John Held Jr.

Entrevista CRC a John Held, Jr.                 (Traducción Myriam M. Mercader)

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Gracias por poner en mayúsculas Mail Art (Arte Correo). Para mí es muy importante porque pone de manifiesto que el Mail Art es un movimiento (Dada, Cubismo, Fluxus), aunque también puede ser un medio (pintura, collages, sellos de artista). Esta es una de las incertidumbres sobre el Arte Correo de los últimos años, ya que aquellos que son nuevos en este campo tienen poca idea de su historia. Esto sucede por la falta de exposiciones importantes, al menos en los Estados Unidos, y falta de catálogos académicos sobre el tema. Siempre espero que esto cambie y poco a poco está cambiando (Agregue Y Devuelva: Mail Art en las Colecciones del Mide-Ciant/UCLM, 2020), pero demasiado lento para mi gusto. Por otro lado, esto nos genera otra pregunta: ¿Debería el Mail Art estar en los museos? O sería mejor que se mantuviera fuera del sistema que siempre tiende a corromper a los que en él participan. No es una preocupación nueva, pero sí una que se mantiene en el tiempo. Una de las virtudes del Mail Art es que cuestiona la definición de Arte y nos mantiene con empuje en nuestra concepción de Arte como lo hicieran los movimientos Dada o Fluxus. Por lo tanto, yo lo tomo muy seriamente y quiero que los demás también lo tomen en serio. Pero también quiero ver un intercambio de obras libres y sin comercio ni reglas que lo coarten. Por eso es por lo que la exposición Agregue y Devuelva (Add and Pass) es un modelo para un futuro institucional del Mail Art, ya que tiene un catálogo con textos escritos por académicos en el campo sobre las obras donadas a la colección por un grupo de Mail Artistas Españoles, y también un gran catálogo con el listado de participantes y donantes de su obra para la exposición, que sigue manteniendo vigentes las reglas de aceptación de todas las obras, de su catalogación y del no retorno.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Soy un gran admirador de Ulises Carrión, que explicó que el Mail Art no estaba atado a la Oficina de Correos, sino que usaba el sistema postal como parte una estrategia social para construir una red de artistas internacionales de libre intercambio. El Mail Art era, por lo tanto, capaz de dar el salto directo a Internet siendo éste también un modelo cultural para la cooperación y la comunidad. Mail Art es una comunidad intencionada y cruza todos los medios, cogiendo lo más útil de cada uno de ellos. Las exposiciones en la red de acuerdo a las reglas del Mail Art son útiles para conectar y extender el espíritu de la comunidad desde la conexión digital a la postal y la personal.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

El Mail Art continúa siendo un paraguas que ampara muchas actividades artísticas no comerciales (sellos de goma, sellos de artistas, poesía visual, collage, performance, activismo social, intercambio intercultural, redes digitales). El nombre siempre ha sido controvertido. Muchos prefieren Correspondence Art, Post Art o Eternal Network. A mí me gusta Mail Art porque refleja el trabajo de una persona. Es un Arte que no es pretencioso, es democrático, abierto a hombre y mujeres, jóvenes y mayores, ricos o pobres, orientado a la artesanía o a lo artístico -histórico.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

El Mail Art continuará siendo examinado por académicos que lo atacarán por su rica vena de información vital sobre la condición humana de nuestro tiempo. Así como Ray Johnson una vez fue considerado “el artista desconocido más famoso de New York” Mail artistas como Clemente Padín, Eduardo Vigo, Paulo Bruscky, Graciela Marx, Pawel Petasz, Robert Rehfield, Guillermo Diesler, Serge Segay, Rea Nikonova, Anna Banana, Carl Chew, H. R. Fricker, Ryosuke Cohen, Richard Craven… la lista sigue y sigue … se erigirán de los márgenes del mundo del arte para ser vistos como proveedores básicos de una nueva era de comunidad global intencionada.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

A medida que el Mail Art es más conocido a través de nuevas exposiciones, catálogos y libros, y que artistas como los mencionados antes, los que ya han muerto o los que continúan con el Mail Art después de cincuenta años, cobran más atención, el Mail Art no puede perder de vista las raíces de su éxito. El Mail Art permitió la entrada de todos los que querían participar sin coste ni censura, valorados no por la obra que producían, sino por su creatividad, la que contribuyó a energizar la red. Las nuevas caras que no dejan de aparecer constantemente en el Mail Art me llenan de esperanza de que este movimiento artístico continuará sobre la base de una curiosidad desinteresada, no comercial y creativa.

(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Anna Boschi Cermasi.

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos año?


El cambio que he observado en el arte postal en los últimos años es la alta participación en Internet, circuito internacional tan animado, atractivo, conectado a Fluxus, DADA, etc. pero con desconocimiento de su historia, su nacimiento, de quién es “the father of mail art network” o cómo ha sido divulgado; inmediatamente usaron su nombre (Mail Art), agregándolo a las fotografías (arte de correo de fotos), a obras de pequeño formato (arte de correo postal), acciones que no tienen nada que ver con este «fenómeno» que ha afectado (y aún afecta) a todas las naciones del mundo. Básicamente, lo convirtieron en un «juego» común, degradándolo de la manera más banal, probablemente pensando que bajo el nombre de Mail Art resultaría más fácil el darse a conocer. No, este no es el caso en absoluto… y la diferencia debería subrayarse muy bien.


CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución?


No, tampoco estoy de acuerdo con eso. Todo lo que se transmite por correo electrónico es arte de correo electrónico, que no debe confundirse con arte de correo. El arte correo es una obra única, firmada, sellada, con el encanto del
artefacto, la elección de los materiales, la intervención con la escritura, el signo, el collage, el color y llega al destinatario a través del buzón (letter box). Si el buzón no existiese el arte postal probablemente nunca hubiera nacido… En el pasado, la fotocopiadora se usaba mucho, pero llegó también enriquecida con intervenciones
manuales firmadas y, a menudo, con e l agregado de artistamps elaborados por los propios artistas, y esto también lo confirman las obras del gran RAY JOHNSON (father of mail art network) en el que el artista colocó sus quejas, sus dibujos irónicos, su conocido «conejo» y firmando sus trabajos. El correo electrónico (E-MAIL ART), en cambio, transmite documentos fríos e impersonales, que pueden ser reproducidos interminablemente, que no tienen nada
que ver con la «belleza» del papel de Mail Art. Para este tipo de trabajos sería necesario organizar proyectos E-MAIL ART, muy actuales en la actualidad, pero eso es otra cosa.


CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con
nombre distinto al actual?


Teniendo en cuenta lo anterior, el arte postal no debe cambiar nada, debe permanecer siempre MAIL ART, mientras que el uso actual de las computadoras para proyectos artísticos debe dar vida a E-MAIL ART. Uno no excluye al otro, y ambos siguen siendo lo que son.


CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro?


¡Buena pregunta! Siempre que quede un solo artista (de vieja o nueva generación) que continúe dando vida a MAIL ART, éste seguirá su camino aún en el futuro.


CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad?


Me repito. El arte postal (Mail Art) tiene el sello de la comunicación artística personal, por participación en proyectos temáticos que circulan, intercambio, relación, amistad, arte bajo la docilidad del papel para tocar, navegar, leer,
interpretar con la materia y elementos originales y únicos. Por tanto, recomiendo que se respete todo esto para poder seguir viviendo una experiencia maravillosa. Movimiento artístico desprovisto de intereses personales y de dinero, pero que une a todos, superando barreras políticas, sociales, culturales.

Traducción: Valdor
(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en
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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Emilio Morandi

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Después de los años históricos, 60-70, los retos y objetivos del arte correo actual son esencialmente concordar y ampliar la gran comunidad de la red (network) hacia una fructificación del arte comunicativo con un propósito ético, educativo, donde todos los participantes se conviertan ellos mismo en históricos del movimiento, tanto como curadores, conservadores, archiveros o divulgadores de este patrimonio del que forman parte. Esta comunidad del nuevo milenio debe poner atención a que la diversidad creativa de cada uno se convierta en una necesidad para poder comparar la multiplicidad y posible contradicciones con la libertad absoluta en el uso de las redes postales y electrónicas, manteniendo el relevo generacional con extrema apertura a la socialización, poniendo al mismo nivel las obras de principiantes, amantes del arte, artistas conocidos y menos conocidos, a despecho de lo establecido por la crítica de arte tradicional, y socavando el sistema de arte oficial fundacional. Esto es lo que muchos artistas del correo han decidido seguir haciendo.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución?

Los mailartistas conservadores ven las comunicaciones electrónicas como una experiencia poco interesante, plana y poco expresiva y con obras no originales; las redes electrónicas, a su vez, ven el clásico arte postal como fuera de tiempo, lento, caro y no apropiado a los tiempos actuales. En cambio, participar en ambas modalidades es estimulante y me siento, como artista, en el lugar correcto al intervenir en los dos sistemas.

En el Mail Art se ha utilizado fax, computadora, e-mail, pero el correo postal es siempre el medio más apreciado en la mayoría por la grata emoción que es el recibir sobres y trabajos originales que han viajado, pasando de mano en mano en el mundo. Es a través de ese correo postal un medio por el cual se lleva a cabo el intercambio de jóvenes participantes a partir de eventos escolares. Sin duda el contacto y la comunicación con el correo electrónico son muy importantes, pero, por mi parte, prefiero escribir, dibujar, trabajar con las manos. La computadora ofrece nuevas posibilidades, pero nunca hará que las antiguas costumbres sean superfluas. La belleza del Arte Postal es que en él pueden coexistir posiciones y formas muy diferentes.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Un aspecto del arte correo es el espléndido viaje que hace por las fronteras de las culturas y los idiomas, son obras de arte que cruzan las barreras de los idiomas, cruza fronteras, pasa de un continente a otro.

El arte postal te ofrece un modo de dar valor al mundo en el que vives; comunicación directa sin filtros ni censura, sin selección, integración sin competición, sin ánimo de lucro, inter-lingüístico e interracial: «Art Vida». Una actualización del movimiento Fluxus.

El arte correo no puede cambiar el mundo pero puede transformarlo en un mundo humano real, personas que nunca se han conocido intercambian ideas, proyectos, ya sea por correo postal o correo electrónico y a través de imágenes, poemas, música, fotografía, video…

En mi opinión el Arte Postal no debe cambiar porque ha sido y sigue siendo la primera red social histórica aún viva, fresca y siempre en gran expansión.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

La Red está en la historia y, como tal, está sujeta a cambios. Todas las disciplinas artísticas pueden convivir en el arte correo. Pintura, poesía, audio arte, video arte, fotografía, performance, instalaciones y encuentros en congresos con discusiones presenciales entre artistas para un debate abierto y libre a nuevas ideas. El performance o la acción artística es un contacto con el público para la superación del individualismo, para potenciar una colaboración social y también para el posible inicio de trabajo en grupo entre artistas de diversas disciplinas. Los Congresos Network celebrados en Artestudio Morandi en Italia en 1987, 1992 y 2012 fueron oportunidades preciosas para enriquecer el circuito con energía creativa, para el nacimiento de nuevos contactos personales, nuevas iniciativas culturales, nuevos proyectos, encuentros y festivales.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

El arte por correo ha tenido durante mucho tiempo relaciones con otras formas de expresión artística: poesía visual, xerox art, audio art, copy art, video art, collage, instalaciones, comportamiento, arte narrativo, performance, etc.; ahora con el correo electrónico, comunicación inmediata en el planeta. El arte correo quiere ser oficialmente libre para expresar sentimientos y emociones en un lenguaje universal.

Recientemente, han nacido nuevas revistas de Arte Postal: «Icaria» (España), «Artist Matter» (Alemania), y desde hace algún tiempo, proyectos colectivos como «Field Report» (Australia) y «Franticham’s» (Irlanda). Además de que varios archivos de arte correo son admitidos por museos de arte contemporáneo, mientras nacen museos dedicados al propio Mail Art.

(Traducción: Valdor)

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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Javier Seco.

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

He apreciado cambios en la permisibilidad de los envíos. Cada vez se restringe más lo que puede ser franqueado. También que al aumentar la facilidad cibernética y los canales alternativos, se propicia una hibridación de disciplinas. Las nuevas tecnologías posibilitarán la reproducción e impresión en 3D de cualquier objeto pero haciendo desaparecer sus condiciones artesanales.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Para mí el arte postal se fundamenta en el servicio de correos postal, como vehículo de esta forma de arte. La intervención de los carteros es primordial. El juego que se establece para hacer llegar las piezas a su destino, la satisfacción de encontrar una “carta” inusual en tu buzón, el objeto físico (teñido de poesía o de arte) entremezclado con las facturas que te alegra el día , la esperanza y la sorpresa en lo que “ va a llegar”,… requieren de unos tiempos y unas herramientas propias del Mail Art.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

La intervención del correo electrónico ha dado lugar al E-Mail Art. Su utilización posibilita que las convocatorias sean más fáciles, ayudan a su difusión, agilizan los tiempos, llegan a más personas, economizan costes, etc.,  pero redundando en lo anterior, transforman el concepto de Arte Correo, además de acabar, de un plumazo, con  los sellos de Artista y su cultura adyacente.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Se encamina al desuso. Como los vinilos, los libros en papel, las cabinas telefónicas,  las charlas mirándose a los ojos en directo pudiendo oler el sabor de los silencios, y tantas otras cosas… seguirá teniendo un club de fans, unos followers vintage minoritarios, que permanezcamos deleitándonos con su práctica y evitando que caiga en el olvido. Ya en algunos países el servicio postal es muy deficitario o inexistente y en estos tiempos de pandemia, la situación se agudiza aún más.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

El seguir utilizándolo es su única manera de supervivencia. Que su práctica conviva con otras formas de comunicación sin perder sus cualidades de denuncia, reivindicación, sociales, igualitarias… que han conformado su identidad a lo largo de estas décadas.

Ya enterramos el Arte Postal siguiendo vuestra iniciativa pero yo lo veo colear por todas partes.

Si el Arte Postal ha muerto, ¡que viva el Mail Art!

(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

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El Mail Art en la Era Cibernética: Entrevista de César Reglero a Ferran Destemple

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Como yo me incorporé tarde al ArteCorreo, no he vivido cambios sustanciales, a no ser el incremento exponencial del precio del envío postal. Evidentemente conocía la historia de esta práctica artística y a sus principales protagonistas, pero la mayoría de las innovaciones y propuestas estaban en funcionamiento hacía años. Mi sorpresa ha sido que no hay mucho interés en buscar nuevos caminos y que los mailartistas se conforman con repetir las fórmulas vigentes. He intentado abrir algún nuevo camino pero con poco éxito, la verdad.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Creo que el correo electrónico no aporta nada sustancial al mailart. Las redes sociales sirven para formar grupos donde cada artista muestra sus obras, pero no veo que se produzcan ningún tipo de innovaciones. Se utilizan como réplicas del ArteCorreo convencional. Una pena, porque se debería investigar sus posibilidades más a fondo.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Si lo hiciera significaría que se han producido cambios muy profundos en sus presupuestos, cosa que no ha sucedido ni tiene visos de suceder.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Desgraciadamente, a repetirse hasta desaparecer o volverse residual. Si no se producen innovaciones y nuevas propuestas el ArteCorreo se convertirá (creo que ya lo es) en un género artístico (es decir en una práctica fosilizada, que repite antiguas fórmulas y que se conforma con ello). Le ocurre algo parecido (y ahora se que algunos se molestarán por lo que voy a decir) a lo que le ocurre a la poesía visual contemporáneo, que es un remake del remake de Brossa, de Madoz etc y que está contentísima de conocerse y repetirse. No hay innovación y pocos investigan para abrir otros caminos. Está totalmente fosilizada y se ha convertido en un género más

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Precisamente que pierda, que no tenga miedo a perder sus señas de identidad. Que evolucione (si es que se puede) y se arriesgue. Todo el arte se está repitiendo hasta la saciedad. Hay un exceso de todo y nos hace falta algo de silencio y tiempo para pensar.

(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)