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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista a Lois Gil Magariños de César Reglero Campos.

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

La percepción del tiempo. La instantaneidad añadida a toda actividad humana que acelera los procesos de comunicación y creación. La incorporación de las nuevas tecnologías de edición que se han puesto al servicio de los individuos de modo descentralizado, abierto y cooperativo herramientas que facilitan la creatividad y su difusión en red. 

La red de intercambio creativo y postal ahora se ha transformado en una red de redes a través de la cual circula un gran flujo de información que antes era patrimonio de la vía postal. Sin embargo, hoy día, y ante este cambio circunstancial y su particular vivencia está en proceso de revalorización cierto tipo de actividades que como el arte postal pone en valor comportamientos y actitudes vinculadas a formas de pensar alternativas, hoy incluso en cierto modo contestatarias.

El uso de las redes de comunicación instantánea pone en cuestión el paradigma ROM de la práctica postal tradicional. El archivo físico, museístico, ¿a qué dará paso? 

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Si, por supuesto; negar esta herramienta sería ir en contra de los cambios que se han producido en lo social y en lo cultural. El arte postal es un medio y un proceso en constante transformación. El valor que posee la vía postal es simbólico; su dimensión puede ser ética y política. Las tarifas postales son una barrera, pero los medios digitales crean brechas cada vez más insalvables. El arte postal, en todas sus manifestaciones, no dejará de ser un arte de clase.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

El problema de las categorías es un lugar común y un indicador también de lo transfronterizo de la creatividad humana y de las formas de su comunicación. En mi caso, no sabría decir si soy un poeta visual o simplemente un escritor epistolar que utiliza el correo postal (o electrónico) para comunicarse o si soy un artista postal que cultiva las cartas y la poesía visual como pretexto para el intercambio.

Pero por otra parte, cuando elaboro un artefacto postal, percibo un valor diferente a mi actividad y a su producto. Hay, sobre todo, un tempo diferente y un valor añadido en el que procede de los recursos empleados: la epístola, las imágenes, los collages, los sellos de artista, las ilustraciones del sobre, los cuños… Valor que, por otra parte, cabe pensar que solo será significativo para quién viva dentro de esa piel, digamos generacional, a la que denominamos como género del arte correo o arte postal. A quien puede interesar todo nuestro archivo, como puede ser percibida por nuestra contemporaneidad. ¿Acaso como una huella del pasado?

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Hacia dónde el ser humano. ¿Pervivirán como ahora pervive el interés por las motos antiguas o por las muñecas de porcelana? ¿Pervivirá en general el arte en un mundo dirigido cada vez más por automatismos super inteligentes y eficientes que puedan substituir la mano, la mente y la creatividad humanas?

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Sobre todo no abandonar su ideario. Si algún valor tiene el arte correo es el de ser una forma de resistencia dentro de la burbuja sociopolítica en la que vivimos. Como cualquier hábito adquirido será siempre como una segunda piel que nos protege de la intemperie.

(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader en los apartados de Mail Art y de Boek 861)

II Premio de Relatos La Casa que Escribe organizado por La Casa de Uruguay en Barcelona.

En 2020, año de pandemia, se convocó el segundo premio de relatos de la Casa de Uruguay en Barcelona : La Casa que Escribe. Tuve la fortuna de que mi relato La Brecha fuera premiado y de presentar el 29 junio de 2021 el libro que se presentó en Casa América Catalunya en Barcelona. El Libro fue editado por la Editorial Pensódromo de Barcelona.

Los premiados fueron Andrea Arismendi, Myriam Mercader, Aarón Lubelski y Gonzalo Abella. El libro recoge también los premiados en el primer concurso de literatura organizado por La Casa de Uruguay en Barcelona: Álvaro Brenna, Mario España y Federico Nogara.

En Casa América Catalunya presentaron el libro : Pedro Zaragüeta (Presidente de Casa Uruguay en Barcelona, Federico Nogara, escritor y Myriam Mercader. En pantalla desde Uruguay Andrea Arismendi.

Presentación en Casa América Barcelona

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El Mail Art en la Era Cibernética: Entrevista de César Reglero a Hugo Pontes

CRC: Hugo, cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años?

El Arte Postal ha sufrido cambios con la llegada de Internet desde el año 2000, ya que hubo una gran reducción en el envío de correspondencias vía Correos. La comunicación por correo electrónico provocó una caída en el envío de postales, telegramas, cartas físicas en general.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución?

El correo electrónico, como vehículo para enviar correspondencia, puede aceptarse, pero solo como un medio y no como un fin.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

No. Reafirmo que el correo electrónico puede considerarse un medio y no un fin. Por ejemplo: El cartero (cartero) es quien entrega la correspondencia física y no el autor de la carta, postal o telegrama. Mientras que el medio electrónico no tiene forma, no tiene voz, en fin, no tiene relación humana. Es impersonal.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro?

 Como todo movimiento cultural, el Arte Postal deja su impronta como manifestación que alcanzó sus objetivos globales, tal como fue concebido, es decir, arte/comunicación. En muchos países, donde predominaba la censura con gobiernos dictatoriales, el Arte Postal ha logrado superarla. Sin embargo, están surgiendo nuevas formas y medios, como el Arte Digital, que se alía con las nuevas tecnologías y las nuevas generaciones de artistas.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad?

Creo que el Arte Postal no perderá sus marcas si los estudiosos e investigadores en la materia no ignoran u omiten en sus estudios lo que el Arte Postal ha hecho en todo el mundo, uniendo a artistas que -a lo largo de los años- han creado con el propósito de comunicar sus sentimientos ya sea por amor al prójimo, a su país o incluso denunciando las omisiones de gobiernos y gobiernos. Si el Postal Art tiene sus raíces en Ray Johnson y su propósito era intercambiar información con amigos, llevamos más de 50 años que el Arte Postal viaja por el mundo llevando sus mensajes a través de un cartero (¿correo?).

(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

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El Mail Art en la Era Cibernética: Entrevista de César Reglero a Antonio Gómez.

CRC: Antonio, cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

La cantidad de convocatorias CUESTIONARIO que ha provocado el nuevo sistema de difusión que está cambiando y son muy pocas ya, las que utilizan el método clásico del correo postal para solicitar la participación en ellas. La casi desaparición de los catálogos que estas muestras generaban.

En muchas de las presentaciones informáticas que han sustituido a los catálogos en papel, no incluyen la dirección postal, apareciendo sólo el nombre del autor y su nacionalidad.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Si se respetan todas esas premisas está claro que se mantiene la filosofía del mail art, pero como mail-artista practicante desde finales de los años 60 y haber vivido y disfrutado muy intensamente con su práctica, no puedo evitar el añorar tiempos pasados.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Todo avance es bueno aunque la evolución de algunos no sea necesaria, los dos tipos de manifestación podrían seguir conviviendo como lo han venido haciendo en las últimas décadas, pero como en el mail art la función del correo postal es imprescindible, creo que habría que diferenciarlas de alguna manera.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Los avances informáticos terminarán por absorber casi toda la correspondencia y dejarán el mail art a unas cuantas generaciones de nostálgicos que se iniciaron con su práctica, el peligro de desaparición llegará cuando estos mail-artistas falten.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Implicar a los responsables de correos, hacerles ver la importancia que en ésta disciplina tienen sus servicios, pedirles que unifiquen criterios y faciliten la distribución de algunos envíos, que en la actualidad consideran no normalizados.

(Las entrevistas realizadas podrán seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader, myriammercader.com)

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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Clemente Padín

Entrevista CRC a Clemente Padín

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

 ¿El  Arte Correo?… sin duda, la corriente artística más grande del mundo por el número  de participantes, extensión -tanto espacial como temporal- y, todo ello, fuera de la industria y comercio del arte… privilegiando la comunicación y el predominio del uso, su funcionalidad… no del cambio, en donde entran las valoraciones…por ello no morirá nunca. Para una comunicación genuina, bastan dos interlocutores ejerciendo su rol social.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Por supuesto, porque el tema no pasa por soportes o contenidos sino que su novedad reside en la relación  dialógica de persona a persona, a través del correo que se manifiesta como revolucionaria frente a la falsa comunicación o monólogo de los medios masivos: la televisión, la radio, el cine, el arte mercantil, etc. Si a ello sumamos el carácter anticomercial y anticonsumista que tuvo desde sus comienzos veremos que estamos frente a un fenómeno de disrupción, de quiebre. Por ello no se puede parangonarlos con las demás corrientes artísticas No tienen un contenido claro, como por ejemplo, el surrealismo u otras vanguardias, a las cuales, a veces, les basta unos días para difundir su ideario… Basta sacar cuentas, cuántos participantes, el tiempo de duración, en qué lugares se desarrolla y otros para darnos cuenta que se trata de un movimiento artístico eterno… quién  podrá ponerle  precio  a un ¿hola, estoy aquí  Por ese motivo, existe una aparente despreocupación en los artistas-correo por la “estética” de las obras y, sí, en cambio, la angustia por asegurar la recepción.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Tal cual lo expresara el artista Robert Filliou, The Ethernal Network, fue sin duda unas de las razones de la supervivencia del arte correo a través  de tantos años y, por tanto no responsable de la  enorme cantidad de artistas que, de alguna u otra forma, han participado del movimiento. El correo fue el primer soporte que hizo posible este milagro, al cual siguieron otras formas como el Video Arte, el Fax- Arte e, incluso, el Turism Art (en el cual la obra era el propio artista). Hoy día se advierte el arte correo en el Net Art o Arte en la Red, fruto del largo desarrollo de la tecnología electrónica en el campo de las comunicaciones. No hay techo para estas especulaciones, ahora es el email pero mañana llegaremos a la idea de la transmisión de obras a través del pensamiento o con la teletransportación o escaneo o con el descubrimiento de formas inauditas de comunicación. 

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Los actos han desgastado aquella inicial disruptividad del arte correo, cuando puso en entredicho al resto de las disciplinas artística, obligándolas a recomponer sus estructuras a la luz de su propuesta controversial. Hoy día, avanzado su proceso de institucionalización aceptado en las Bienales, objeto de estudios académicos, recluidos en libros y antologías, desmenuzado en departamentos universitarios, vedette obligada en toda revista de arte que se precie, está a punto de ser integrado socialmente para legitimizar el estatus social vigente, para consolidarlo y perpetuarlo: la típica operación de absorción y recuperación de un cuerpo extraño en la estructura cultural de cualquier sociedad. Tal la revolución del Arte Correo. Una construcción cultural y artística que apunta al corazón del sistema al obstruir lo que lo mantiene unido: el mercado. No sólo negar su estructura y su nefasta consecuencia (el consumismo y la dilapidación de los recursos del planeta) y sino trocarlo por una promesa de hermandad universal, el UNIver(s) de Guillermo Deisler, el sueño imposible que nos seguirá animando. 

(Las entrevistas realizadas podran seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader).

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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a John Bennett en la Revista Icaria.

Entrevista CRC a John M. Bennett

CRC: John ¿Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años?

Con unas excepciones muy importantes, el contenido del arte postal es menos vanguardista, menos transgresivo hoy.  Para muchos, parece ser una especie de hobby, una especie de juego más bien superficial.  Y claro que el uso de medios electrónicos es un gran cambio, porque quita énfasis en una obra física y única, porque una obra puede ser distribuida muchísimas veces.  Lo que no es malo, necesariamente; pero es una diferencia.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución?

Creo que sí.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

No creo; Arte Postal o Arte Correo o Mail Art, son todas denominaciones que incluyen el correo o comunicación electrónicos.

CRC: ¿Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro?

¡El porvenir es un misterio!

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Mandar cosas por todas partes, sin importarle el medio, sea postal o electrónico o por bicicleta.

(Las entrevistas realizadas podran seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

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Ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Por Ferran Destemple.

Pequeñas notas sobre la supervivencia y autodestrucción del arte: Breves apuntes sobre el arte correo visto a través de la óptica situacionista

Ha habido un par de noticias relacionadas con el arte correo que me han llamado especialmente la atención, y curiosamente con casi los mismos protagonistas. La primera, que ya lleva algunos meses circulando, ha sido la muerte y resurrección, en el Museo Mausoleo de Morille, del arte correo como tal. Esta ha sido una iniciativa de dos célebres e incansables mail artistas: César Reglero (espíritu del ya célebre BOEK 861) y Antonio Ibírico. Ellos dos han lanzado una convocatoria internacional para enterrar el Mail art (enterrarlo físicamente ya que el Mausoleo de Morille es un cementerio de arte) con la esperanza, con la convicción de que el arte correo renacerá con más fuerza.

Destruir el arte es un tema que tiene ya una historia. Mítica la muerte de la pintura anunciada tantas veces. Sin embargo algunos acontecimientos recientes  me han hecho volver a pensar en las tan llevadas muertes, resurrecciones y fines de las cosas. Recuerdo que de adolescente vi el programa de Robert Hughes sobre arte del siglo XX que traducido al castellano se vino a llamar “El impacto de lo nuevo”. En uno de sus capítulos vi como el escultor Jean Tinguely creó una máquina, una escultura, que a la vez que producía arte se autodestruía. El arte ni se creaba ni se destruía simplemente, como la energía, se transformaba. “Hommage à New York, que así se llamaba la obra, entró en acción por primera y única vez el 17 de marzo de 1960 en el Jardín de Esculturas del MoMa y, según su autor era un homenaje a la Gran Manzana. Para Tinguely, la destrucción de su obra era un alusión a la naturaleza efímera de la vida. Hoy en día, lo único que queda de ese evento son algunas fotos y un película que dan testimonio de lo acontecido.

Si paramos atención, veremos que hace unas semanas aconteció también otro hecho, que las noticias han llamado artístico, y que tiene mucha relación con lo anteriormente expuesto: vimos televisada la autodestrucción (¿quizá fallida?) de un cuadro del artista urbano, Banksy. Todos hemos visto las imágenes y por ello no voy a volver a explicar lo sucedido. Simplemente notar una diferencia entre la máquina de Tinguely y la de Banksy. La primera era una reflexión sobre el arte, sobre la escultura, sobre cómo la destrucción también puede ser creativa. En la acción de Banksy solo se ha hablado, estrictamente, de dinero. No se ha hablado de crear o destruir arte, sino de cómo la acción de la destrucción (¿fallida o expresamente fallida?) había transformado el objeto no en otro distinto, sino en algo irrelevante pero físico que había transmutado no su esencia ni su espíritu sino su precio (que no valor).

Para mi (lego en el arte contemporáneo y en el simulacro y especulación de sus precios) fue espeluznante observar como la misma empresa de subastas afirmó (basándose en no sé qué razones) que el precio de la obra había aumentado lo que se dice una barbaridad. Estos ejemplos de alteración del precio de las obras de arte ya los hemos observado otras veces (caso paradigmático es el de la calavera del “provocativo” Damien Hirst), pero no debemos extrañarnos porque no deja de ser sino el reflejo de lo que pasa habitualmente con la economía “creativa” tan en boga en los últimos años. Hay que reconocer que este tipo de arte (denominado por los expertos “realismo globalizador”) es el abanderado, el buque insignia de lo que pasa en una sociedad cada vez más ensimismado y atenta a la especulación y al precio de su propio acontecer.

Ha habido, sin embargo, propuestas honestas sobre el arte destructivo. Un ejemplo clásico de un artista, creo poder decir que insobornable, es el de Gustav Metzger. Metzger acuñó este término a principios de la década de los años 60 en la revista Ark, en un artículo llamado “Máquina, arte autocreativo y autodestructivo”, para describir obras de arte hechas por él, y también por otros artistas, en las que la destrucción de la obra era parte de su creación y como protesta contra la guerra nuclear y el clima pre-bélico de la guerra fría. Sus obras fueron creadas rociando ácido sobre telas de nailon enmarcadas. El ácido produjo cambios en la materia, lo que hizo que la obra fuera autocreativa y autodestructiva a la vez.

Para el artista alemán este tipo de arte era inherentemente político, anticapitalista y anticonsumista. Tocaba el tema de la morbosa fascinación humana por la destrucción así como la nefasta influencia de las máquinas en nuestra vida.  Organizó en Londres y Nueva York, en 1966 y 1968 respectivamente, el “Destruction in Art Symposium”.

Lejos queda la posmoderna propuesta del filósofo Arthur C. Danto, basada en Hegel, en la que predecía la muerte del arte. La muerte del arte como fenómeno histórico, como reflejo de la progresión lineal de la historia. Sí creía el crítico del diario The Nation, que continuaría habiendo arte, pero creía que éste sería básicamente posthistórico y, en cierta manera, liberaría a los artista de las cadenas del progreso. Muy lejos queda esa propuesta, pero si nos atenemos al arte llamado contemporáneo creo que muy certera en parte. El arte contemporáneo es un arte atemporal, ahistórico que tiene como fundamento únicamente el capital, el dinero. Se ha liberado de la historia pero no es más libre, sino que está ligado intrínsecamente al concepto de capital. Un capital que se multiplica, es unas exponenciales plusvalías, sin ningún tipo de justificación. Este arte nace muerto pero, sin embargo, su valor no deja de aumentar, incluso cuando el objeto “afirma” que se autodestruye y su creador es simplemente una entelequia.

Retornando al principio, al enterramiento y resurrección del arte correo, me gustaría precisar algunas cosas que normalmente se pasan por alto cuando se habla de esta práctica. Se conoce su origen, sus precursores, sus teóricos, pero creo que se adolece de miopía y la mayoría de sus artistas carecen de una visión, llamémosla telescópica. Evidentemente no tienen porqué tenerla, ya que muchos de ellos disfrutan, simplemente, haciéndolo.

Aunque podemos decir que debemos a Ray Johnson (EEUU. 1927-1995) el nacimiento del arte correo moderno, también podemos decir que es en el periodo FLUXUS cuando se expande exponencialmente. Y hablo de FLUXUS porque, simplificando, podemos afirmar que es un movimiento artístico ahistórico, es decir, que no busca la superación de las etapas anteriores del arte, sino que piensa básicamente en presente, en el juego, en las opciones posibles. Este movimiento sitúa a los artistas en horizontal, no en vertical. Con ello quiero decir que no establece, al menos a priori, una jerarquía entre los artistas sino que los sitúa en un plano horizontal donde cada cual tiene sus peculiaridades y particularidades, sus usos y costumbres, sus prácticas y técnicas, pero donde los conceptos de genio y originalidad de la etapa moderna quedan un tanto relegados, apartados.

El arte correo a través de los ojos del situacionismo.

Mi intención en este breve artículo es también intentar leer el mail art a través de los ojos del situacionismo. Normalmente se ve el arte correo como una mezcla un tanto caótica, tanto de objetos artísticos como de actitudes respecto al arte. Ello es completamente cierto pero esa apreciación es, básicamente, porque se observan los hechos de una forma microscópica, se observan las pequeñas comunidades, con sus particularidades concretas pero se carece de una visión que incluya todas esas manifestaciones (tarjetas postales, apropiacionismo, stamp-art, fotocopias, suplantación de personalidad, nombres múltiples, revistas y fanzines, stickers, add&pas, escritura asémica, poesía visual etc, etc) y examine el fenómeno como una enorme, informe, indeterminada y mutable escultura social.

Visto así, el arte correo es una gigantesca escultura de relaciones (antecediendo a lo que ahora Nicolas Bourriaud ha llamado “la estética relacional”) que se mueve en múltiples direcciones a la vez (seguramente en direcciones opuestas) y que debe contemplarse telescópicamente para, si es posible, advertir sus límites. Esta escultura está viva y contiene miles de conciencias que sí actúan, que sí crean, que también destruyen y que paradójicamente es anónima aunque está formada por miles de identidades.

Quizá, y para tener una imagen metafórica que facilite la comprensión del fenómeno del arte correo, podemos compararlo al funcionamiento del cerebro, donde no existe un núcleo central, sino muchos nodos que se relacionan entre sí, de muchas y diferentes maneras, con muchas y distintas prácticas y jerarquías. Este cerebro regula tanto las actividades voluntarias y conscientes de sus miembros como las inconsciente o implícitas en sus prácticas. La neuronas, que son las unidades básicas, son los grupos que se forman dentro de esa escultura social y que establecen sus relaciones como las neuronas se relacionan entre sí, a través de la sinapsis, es decir, de una conexión que transfiere la información de un nodo a otro nodo, de una neurona a otra neurona.

En mi empeño por situar esta disciplina y práctica artística dentro del ámbito situacionista y para que no quede simplemente en un capricho personal, enumeraré brevemente algunos de los elementos que comparten:

>Evidentemente la deriva. El mail art es básicamente deriva. Cuando uno se adentra en esta red internacional no sabe bien con qué artefacto se encontrará, quienes serán sus interlocutores, si tendrá afinidades con unos o bien con otros. Por lo tanto, no le quedará más remedio que ir navegando un tanto a ciegas e ir atracando en aquellos puertos que, por azar, le han llamado la atención. El mail artista puede probar un montón de prácticas, puede desechar unas y afiliarse a otras, pero no por ello está dentro o fuera de la red. En esta enorme escultura social todo cabe e ir dando tumbos es un requisito indispensable. Evidentemente no se ciñe al espacio urbano como proponían los situacionistas, sino que expanden su territorio a todo el globo, a toda esa red eterna de posibles situaciones.

>El juego. El juego interpretado como parte indispensable de la vida, de “esa vida cotidiana” propia del “Homo ludens” que reivindicaban los situacionistas. Una vida cotidiana que necesita otra forma de entender el tiempo para transformarse y alejarse de las formas capitalistas de entender el tiempo. En los juegos propuestos en la Red tienden a desaparecer los elementos directamente derivados de la inmersión económica en la que nos movemos. Los artistas que forman parte de la Red Eterna lo que hacen básicamente es jugar, producir juegos y participar de la vida tan en serio como el juego al que juegan se lo permita.

>El détournement o desvío. El desvío es una práctica que consiste en descontextualizar y recontextualizar, en apropiarse artística y políticamente de algún objeto o imagen producida hegemónicamente y distorsionar su uso o su significado primigenio para obtener un efecto, a la vez, crítico y sorprendente.

Este método, esta práctica aunque ha sido adjudicada a los situacionistas, puede encontrarse en cualquier época y en múltiples circunstancias, aunque es en la época de los medios de comunicación de masas cuando adquiere su máxima difusión.

>Potlatch. Hay otro elemento, que aunque no propiamente situacionista, está también implícito en esta práctica artística, me fiero al Potlatch, al regalo. Potlatch fue el nombre de la revista de la Internacional letrista que creó el poeta rumano Isidore Isou, y su nombre viene de una ceremonia practicada por los pueblos aborígenes de la costa del pacíficos en el noroeste de Norteamérica. No entraré en detalles simplemente comentaré que “el regalo” era utilizado como elemento de equilibrio entre grupos sociales cuando uno de ellos sufría algún percance. El potlatch es central en el arte correo y funciona, en cierta manera, de la misma forma en que lo hacía en estas comunidades.

Por último y para cerrar este impulsivo artículo, comentaré también otra acción en relación al arte correo que ha tenido lugar en el Campus de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha. Los anteriormente mencionados Ibírico y César Reglero junto con su compañero de aventuras Salvador Benincasa “Valdor” han donado gran parte de sus respectivas colecciones a los fondos del Museo Internacional de Electrografía (MIDECIANT). En una entrevista que grabaron con tal motivo se mencionaba algo que quiero comentar: se habla de la posible contradicción que se produce al museografiar algo que todavía está vivo, que es susceptible de cambio y mutación.

Creo que es evidente que los museo de arte contemporáneo viven con la inevitable contradicción de clasificar, conservar, jerarquizar y dictar canon sobre realidades artísticas que aún están en movimiento, que aún están vivas. El arte correo, es tan extenso y vasto, que es muy difícil establecer sus límites y esa es una de sus virtudes. El arte correo debe autotransformarse continuamente para evitar esa fosilización, para evitar que se establezca académicamente qué es lo correcto y artístico y qué es lo que no. No debe dejarse capturar por la anestesia de la curaduría y los catálogos. También es cierto que los museos de arte contemporáneo van cambiando sus valores y que cada vez más proponen en vez de establecer o dictar.

Los practicantes de mail art confiamos que el Museo Internacional de Electrografía aprovechará todos esos fondos para proponer más juegos, para difundir opciones, para mostrar posibilidades a los ciudadanos que desconocen la versatilidad y variedad de unas prácticas que el arte contemporáneo, sin duda, debe tener en cuenta y valorar como se merecen.

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ANTOLOGÍA APROPIACIONISTA DE LA POESÍA VISUAL ESPAÑOLA por César Reglero

Paco Muñoz Anglada – Crítico de Arte

Hablar del libro de Cesar Reglero es entrar en una experiencia personal del autor. Él nos habla de la parte histórica como inicio de su trabajo, así como de las citas utópicas apropiacionistas. En libros de arte encontramos datos que el traslada como referencia. Su trabajo incide  en la poesía visual en la que él es un maestro. Desde que lo conozco siempre lo he visto activo con propuestas y proyectos. Este libro ( Antología Apropiacionista de la Poesía Visual) es un compendio de teorías y mímesis sobre el apropiacionismo como base de su experiencia en la poesía visual. Ha sido el artífice  del Taller del Sol,primer museo de España de Mail Art y poesía visual cita en Tarragona. Ha realizado montajes y organizado multitud de acciones en la que otros artistas visuales participaban dinámicamente.

https://www.rtve.es/alacarta/videos/creadores/aventura-del-saber-serie-creadores-cesar-reglero/1907585/

Como experiencia personal Cesar Reglero en 1976 empezó a manipular periódicos, de ellos principalmente del semanario El País. Estos semanarios son pintados, tachados, recortados, quemados y creando escenografías. Una cantidad inmensa de semanarios con una cualidad fuera de dudas produce un tachismo que no envidiaría a un Antonio Saura.

En 2005 realiza una exposición  “Prensa Gráfica Obsesiva 1976-2005. El reportaje se publicó el 13 de marzo en el periódico El Pais

http://cesarreglero.com/Cesar-Reglero

En el libro habla de las influencias de las fotocopiadoras, Internet, Photoshop  y de la facilidad que tienen los artistas visuales de realizar sus obras, la manipulación de objetos, los plagios de obras de arte y de textos antiguos.

Las experiencias  de Fluxus, Ives Klean, Beuys, La Bauhaus con Paul klee, Kandinsky y Joseph Albert está implícita en el trabajo de Cesar Reglero.Él transforma el arte en una dinámica personal que lo hace cotidiano y que hace pensar que todos podemos ser artistas.

Paco Muñoz Anglada

Crítico de arte

Comisario de Arte y Certámenes Artísticos