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El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Vittore Baroni.

Entrevista CRC a Vittore Baroni

CRC: Cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Evidentemente, el arte correo empezó a cambiar hace varios años, por un lado con la llegada de Internet primero y luego las redes sociales (network), por otro lado con el constante aumento de las tarifas postales. Esto ha llevado a los amantes acérrimos de la correspondencia tradicional a reducir el número de envíos (para disminuir los costes) o a utilizar el correo electrónico y la web al menos para la difusión de invitaciones de sus proyectos, además de proporcionar a todo el mundo documentación digital en el lugar de los catálogos en papel. Se trata de cambios logísticos, pero también se ha producido una transformación paulatina de los contenidos y tipos de participantes implicados. Creo percibir que el arte correo se está separando cada vez más de los campos y modas estéticas del arte contemporáneo, digamos, «oficial», para actuar como una alternativa «desde abajo”: la forma de arte social libre, la de todos y para todos, cuya filosofía del libre intercambio sigue apareciendo hoy tan revolucionaria como hace más de medio siglo, a la luz de los límites y fracasos evidentes del modelo social imperante “turbocapitalista”.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Creo que en estos momentos el correo electrónico y los contactos a través de la web y las redes sociales son una parte integral del proceso de arte por correo, sería anacrónica y poco práctica una defensa con espada de un «puritanismo» del papel. Desde mi punto de vista, el correo electrónico tradicional y el correo electrónico pueden coexistir muy bien y, de hecho, facilitarse mutuamente, salvaguardando obviamente los fundamentos considerados clásicos del movimiento mailartista: nada de dinero, nada de selección, nada de censura, etc.

Personalmente, uso lo digital para difundir invitaciones de mis proyectos y para mensajes urgentes, pero luego me sigue gustando recibir contribuciones por correo y devolverlas con elementos físicos. Si el aspecto material desapareciera por completo, también desaparecería mi motivación y se desvanecería, en consecuencia, las ganas de participar. Es un poco como coleccionar postales o sellos: verlos solo en un monitor no es lo mismo que tenerlos en la mano, estudiarlos, coleccionarlos en álbumes, mostrárselos a los amigos…

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Alguien ha intentado lanzar nuevos nombres para el arte postal digital (e-mail art, web art, etc.), pero ninguno de ellos se ha convertido en algo común. Supongo que a todos les gusta pensar que todavía pertenecen a la gran comunidad difundible del arte postal, incluso usando otros canales. En lugar de cambiar el nombre, trataría de distinguir un poco mejor entre el arte por correo postal tradicional y el arte por correo digital, aunque pudiera tratarse de una combinación de las dos modalidades.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Dondequiera que vaya el arte postal en un futuro cercano o lejano, cuando las oficinas de correos quizás solo se utilicen para envíos comerciales de mercancías, creo que la gente siempre tendrá ese impulso para la colaboración creativa y el deseo de intercambio de dichas obras. Si el servicio postal estatal fallara, creo que los artistas inventarán nuevas estrategias, por ejemplo, creando redes de distribución alternativas, llevando el arte postal de casa en casa en persona, como han hecho varios “networkers” en el pasado.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Mi recomendación es simplemente tomar el mail art como un juego muy serio, una forma expresiva que puede enriquecernos cultural y humanamente, poniéndonos potencialmente en contacto con todo el mundo pero no solo para intercambiar chismes y selfies. En el arte postal todo está permitido y puede pasar cualquier cosa. A distancia, podemos crear juntos revistas, libros, exposiciones, conferencias, películas, nuevos movimientos artísticos, idear pequeñas soluciones para los grandes problemas del planeta. Estudiemos lo que ha logrado el arte postal desde la década de 1960 hasta ahora (algún texto útil, indagando bien, siempre se encuentra) pero no nos contentemos con repetir lo que ya se ha hecho.

(Traducción: Valdor)

(Las entrevistas realizadas podr-an seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)