El Espíritu de J.L. Borges en la ruta picassiana.

Portada del libro

Prólogo

Desde Borges a Picasso: un trabajo telúrico de Myriam Mercader

Desde hace unos años  sigo la trayectoria de las  investigaciones borgianas de Myriam  Mercader, y lo que más me fascina de este proceso es ver cómo esta labor ha ido progresando hasta llegar  a tener tal calibre y profundidad que uno tiene la sensación de que en cualquier momento el escritor bonaerense puede  sentarse con nosotros y participar en el debate.

Este don que tiene Myriam para transmitir emociones y sensaciones solo es posible cuando se tiene una gran capacidad de comunicación y una pasión vital que comparte de manera empática y fluida.

Filóloga, Investigadora, escritora, creativa y apasionada por la vida, tiene todo aquello que se necesita para ejercer una labor de alquimista; y por ello,  en el preciso instante en que se presentó la ocasión de establecer, dentro de un recorrido picassiano, la esencia y la presencia de Jorge Luis Borges, no lo dudó y lo hizo de manera tan natural que pudiera parecer que ambos artistas fueran cubistas dentro de un laberinto habitado por incisivos minotauros.

Hay autores que sintonizan como nadie en las coordenadas vitales de lo que es y deja de ser real, sin por ello perder el norte de una labor existencial etérea, volátil y lo suficientemente efímera como para sólo ser captada en ráfagas que se materializan en un instante extraordinario de genialidad suprema por aquellos que saben moverse entre ambas realidades. Artífices de estos instantes mágicos Borges y Picasso ocupan un lugar privilegiado en estas encrucijadas dimensionales. Es por ello que cuando Myriam aceptó el reto de sintonizar en el espacio y el tiempo a estos dos genios excepcionales, a través de  la “Revista Caminada Visual Picasso”, uniendo la poesía visual con la poética de la acción, lo hizo con plena conciencia de que el destino había movido sus hilos para que en la ciudad malagueña que vio nacer a Picasso y con la que Borges mantuvo una estrecha relación afectiva, tuviera lugar el encuentro entre ambos, oficiado por el gran maestro de ceremonias Francisco Peralto, y relatado por ella.

Las páginas que vienen a continuación son aquellas que se leyeron a lo largo del recorrido y que dieron pie a una serie de acciones donde la palabra y la imagen fueron de la mano hasta concluir  en una especie de simbiosis vibrante del fenómeno de la creación.

César Reglero Campos

El espíritu de Borges en la Ruta Picassiana

Borges escribió que no es exagerado afirmar que las historias de la pintura se pueden dividir en tres clases abominables: a) las cometidas por personas que entienden de escribir y no de pintar; b) las cometidas por personas que entienden de pintar y no de escribir; c) las cometidas por ‘ambizurdos’ que ignoran esas dos actividades con igual perfección.

Huelga decir que la lección del maestro argentino no ha caído en tierra baldía.

No obstante, nos permitiremos considerar oportuno concluir estos maravillosos nueve meses de Poesía Visual con un recorrido Picasso-borgeano por esta Málaga que tanto significó para ambos artistas.

La Poesía Visual inmediatamente se nos aparece como la síntesis de trazos: unos que forman palabras, otros que forman imágenes. Y mientras las palabras irremediablemente nos llevan a Jorge Luis Borges, las imágenes no pueden ser más significativas que las surgidas del genio de Picasso.

El metafísico alemán Georg Simmel imaginó dos “estilos de existencia”: el estilo sistemático, que satisface nuestra necesidad de regularidad  y simetría y que podría estar representado por el círculo; y el estilo progresivo que sigue una línea recta que nos lleva al infinito, nunca satisfechos con nuestros logros. El estilo de Picasso así como el de Borges son ejemplos maravillosos de línea recta, ya que ambos fueron creando por impulsos y si miraron atrás fue para subvertir; eligieron sus referencias entre un inmenso repertorio de estilos existentes y a partir de ellos comenzaron a crear.

Se dice que Picasso dijo de sí mismo “Yo no busco, yo encuentro”. Así encontró el cubismo del cual comentó: “Cuando ‘inventamos’ el cubismo, no teníamos la menor intención de inventarlo. Sólo queríamos expresar lo que había en nosotros.”

El Picasso explorador de su propio arte lleva al artista a una concepción nueva de la comunión entre el alma y el arte. “El cubismo no trata sobre la realidad,” dijo una vez  “es más como un perfume que está frente a ti, detrás de ti, a los lados. El aroma se siente en todas partes, pero no sabes de donde viene.” Nuestro otro viejo enamorado del arte y de Andalucía – Jorge Luis Borges – supo sentir algo muy similar por lo que se  esconde en la palabra y en su poema La Brújula escribió:

Detrás del nombre hay lo que no se nombra / hoy he sentido gravitar su sombra/ en esta aguja azul, lúcida y leve.

Ambos artistas comparten similar sensación de que la creación es una búsqueda interminable que lleva a plasmar lo predestinado tan solo a sentirse. Así el poeta y el pintor comparten más que un sentimiento, curiosamente se revuelven dentro de los mismos laberintos, y crean los mismos minotauros.

Picasso comentó: “Si todos los caminos que he andado se marcaran en un mapa y se unieran con una línea, podrían representar un minotauro.” No en balde el minotauro es su alter ego y tozudamente aparece, una y otra vez, en sus cuadros. El laberinto de Borges no es menos obsesivo dentro de una obra que bien podría complementarse con la del pintor, ya que  Picasso es el más grandioso creador de minotauros de nuestro tiempo y Borges el mejor creador de laberintos de la historia de la literatura y así, el minotauro de uno es el laberinto del otro.

Siguiendo el hilo de nuestra particular Ariadna, vemos que nos lleva por mundos azules y rosas; mundos imaginarios donde se mezclan el azul del Viejo Guitarrista de Picasso con La rosa profunda de Borges y la inmensa tristeza del Viejo Ciego con niño con la del viejo maestro Paracelso al comprobar que su aprendiz no confiará si no le demuestra que primero puede quemar la rosa y luego devolverle la frescura. Se nos aparecen los Tigres azules, que para el argentino no son animales sino piedras mágicas capaces de saltar de una dimensión a otra, enlazados con saltimbanquis y payasos rosas que en la obra picassiana también representaran a su ejecutor.

Si el suicidio de su amigo Carlos Casagemas dejó a Picasso lleno de dolor y tristeza y lo zambulló en su época azul,  la muerte del padre de Borges y el posterior accidente que sufriera el escritor le descubren una extraordinaria capacidad para narraciones fantásticas que reflejará en El Sur o en Funes el Memorioso.

Los laberintos tienen algo de misteriosos y de inexplicables y el que hoy nos atañe no escapa al enigma. Este rasgo no es otro que la relación de nuestros autores con las mujeres: modelos o musas. A Borges se le ha tachado de misógino y a Picasso de voyeur. Llaman pues la atención estos adjetivos tan encontrados que nos exigen una mirada más cercana.

En el Museo Picasso de Barcelona tienen un dibujo cuya ficha técnica es la siguiente: Desnudo tendido con Picasso sentado a sus pies. Barcelona, 1901. Tinta y acuarela sobre papel, 17.6 x 32.2 cm. De ella deducimos que es pequeña y que Picasso la pintó con solo 20 años. Sin embargo lo relevante en la obra es que Picasso se incluye como modelo y no solo eso, el modelo Picasso siente la necesidad de tocar a la mujer modelo.

Esta comunión erótica de artista, modelo y espectador no le es ajena a Borges desmintiendo a aquellos que vieron en él a un misántropo, a la vez que lo acerca aún más al malagueño.

Por citar un solo ejemplo recordemos el comienzo del Aleph, en el que Borges – una vez más protagonista en sus relatos – recuerda el día en que murió Beatriz Viterbo y la llora: “muerta yo podía consagrarme a su memoria, sin esperanza, pero también sin humillación.”  Asimismo se convierte en espectador del objeto de deseo:

De nuevo aguardaría en el crepúsculo de la abarrotada salita, de nuevo estudiaría las circunstancias de sus muchos retratos. Beatriz Viterbo, de perfil, en colores; Beatriz, con antifaz, en los carnavales de 1921; la primera comunión de Beatriz; Beatriz, el día de su boda con Roberto Alessandri; Beatriz, poco después del divorcio, en un almuerzo del Club Hípico; Beatriz, en Quilmes, con Delia San Marco Porcel y Carlos Argentino; Beatriz, con el pekinés que le regaló Villegas Haedo; Beatriz, de frente y de tres cuartos, sonriendo, la mano en el mentón…

¿Porqué hablar entonces de Borges cuando celebramos a Picasso? Si aún no hemos encontrado suficientes razones, podríamos agregar que Borges trató a la escritura como Picasso a la pintura.

En Borges la ficción y el poema se confunden y se fusionan, ya que sus ensayos se aderezan con ficción y sus poemas con filosofía. El cubismo picassiano sintetiza y adelgaza las formas pero contiene asimismo un bagaje inconmesurable. Los libros de Borges forman una biblioteca creada por una imaginación estimulada  por otra biblioteca. Picasso dijo: “yo soy grande porque voy a lomos de un gran animal”. Se refería a todo un legado de artistas que le ayudaron a crear su propio mundo artístico.

Picasso fue un rebelde que nunca quiso romper con sus raíces. Eugeni d’Ors dijo de él acertadamente que era un hombre de oficio que buscaba la eternidad según una tradición.

Borges hizo lo propio con la literatura. Para el maestro escritor ya todo estaba escrito. No valía la pena leer nada nuevo – tan solo cabía releer. Si acaso todo lo que el artista podía  hacer era crear a sus precursores y de esa manera mágica saltar de una dimensión a otra como el Pierre Menard que re-escribió el Quijote o el Picasso que reencarnó al artista de Altamira, engrandeciéndolo si cabe.

Cuando a Borges le preguntaron cuál era su mayor ambición literaria contestó:

Escribir un libro, un capítulo, una página, un párrafo que sea todo para los hombres, que prescinda de mis aversiones, de mis preferencias, de mis costumbres, que no se alimente de mi odio, de mi tiempo, de mi ternura; que guarde (para mí como para todos) un ángulo cambiante de sombra; que corresponda de algún modo al pasado y aún al secreto porvenir; que el análisis no pueda agotar; que sea la rosa sin por qué, la platónica rosa intemporal del Viajero querubínico de Silesius.

Probablemente si a Picasso le hubieran preguntado por su cuadro ideal habría expresado un sentir muy similar. Lo que sí sabemos es que un día explicó “Yo no digo todo, más pinto todo.”  Con este mismo afán de inclusión total,

Borges pergeñó el Aleph, su punto sincrónico que todo lo contiene: el espacio y el tiempo y por supuesto también a Borges y a Picasso y a nosotros. En esta dimensión puntual y totalizadora que Borges supo contemplar en un sótano olvidado de una casona a punto de ser derribada, el arte y Borges y Picasso y nosotros estaremos siendo uno y todos  – o tal vez ninguno – en este preciso instante. Borges y Picasso fueron capaces de sintetizar en sus obras todo lo que ya existía y sin embargo sus genialidades innovadoras harán que su impronta permanezca indeleble para disfrute de todos aquellos que los frecuentamos.

Myriam M. Mercader

Destacado

“Análisis de Metáforas” sobre Jorge Luis Borges.

Jorge Luis Borges

Este estudio – en inglés y parte de una tesis – es sobre el azaroso y rocambolesco devenir de un otrora inédito artículo de Jorge Luis Borges   “Exámenes de Metáforas”

y su entrelazamiento con la mecánica cuántica, como tanto en la obra 

del escritor argentino. 

Myriam M. Mercader

We could cite many examples of similarities between Borges’ work and Science or specifically Quantum Mechanics and Parallel Worlds Theory, though reality once more has overruled literature in the case I will immediately discuss below.

I have recently come across an old newspaper article in ABC Madrid Cultural, 25-09-92, where Eduardo García de Enterría in ‘Peregrinación de un Manuscrito’ explains why he decided to publish a then unedited article by Borges, ’Examen de metáforas.’  As I did not recall any data on the fact, I immediately decided to research on the matter. It is then and there that the many parallel universes of Borges’ started to appear or be created in the course of my research.

First, in the mentioned article in ‘Peregrinación de un Manuscrito,’ García de Enterría justifies the novelty of Borges’ essay on the metaphor studying two previous articles by Borges. The first (with the same name) had been pubished in Alfar, (1924) and then in Inquisiciones (1925, 65-73)); the second in Cosmópolis (1921) with the name ‘La Metáfora.’ After comparing them, Enterría comes to the conclusion they are substantially different from the manuscript he is publishing in ABC because the text in Cosmópolis was cited in Rodriguez Monegal’s Borges. Una biografía literaria (1987) as “predicando lo que sus nuevos poemas predicaban,” and: “en el texto que ahora se publica hay todo un párrafo explícitamente condenatorio a esa “secta contemporánea de versificadores” a que él pertenecía en 1921” (ABC, 15). Furthermore, Enterría explains that, when authorizing the recompilation of his completed works, Borges decided to keep his three first books of essays off print (Inquisiciones (1925), El Tamaño de mi Esperanza (1926) and El Idioma de los Argentinos, 1928) because he rejected most of what he had there written. Moreover, we read in ABC that: “cotejados uno y otro texto, carecen de cualquier relación directa y apenas un mismo número de los ejemplos de metáforas estudiados son los mismos” (15). Therefore, García de Enterría decides this lost manuscript was an enirely new essay with:” la fluidez, la gracia y la eficacia sorprendente de su prosa, la agudeza de sus análisis, todo lo que ha hecho su gloria literaria están aquí plenamente presente” (15).   

Second, in ‘Borges: “Examen de metáforas,” edición crítica y anotada’ (2005), Carlos García analyzes the same article in ABC and concludes that Enterría was wrong when he argued that it was a different version which nothing had to do with Inquisiciones. Contrarily, Carlos García states that its precursor (so to say) was a previous article which appeared in Cosmópolis (1921) with the title: ‘La Metáfora:’

A pesar de la identidad de títulos, que suscita o favorece la confusión, no es ese trabajo de Alfar / Inquisiciones, como quiere Enterría, la fuente del que se reproduce y comenta a continuación. El artículo en cuestión se remonta, como se verá, a «Apuntaciones críticas: La me-táfora» (Cosmópolis 35, Madrid, noviembre de 1921, 395-402; TR 114-120), al cual, sin embargo, corrige de manera decisiva. (200)

I find this last quotation very clarifying concerning García’s confusion, as we have quoted Enterría when he states than none of the articles had direct relation with the one he was then publishing in ABC.

Third, I found the article in Cosmópolis,‘ La Metáfora’ (which García connects with the one in ABC) published in Jorge Luis Borges Textos Recobrados 1919-1929, but with an annotation that Borges had written another two similar articles on the matter: the one in Inquisiciones, which both Enterría and García had mentioned and which was first published in Alfar in 1924 and another one, paradoxically entitled: ‘Otra vez la metáfora’ (a new one this time) which appeared in the third excluded book by Borges: El Idioma de los Argentinos, in 1928.

Finally, I should add here that Carlos García, though confused on Enterría’s belief, has very thoroughly come to the conclusion the manuscript had been written by Borges at the end of 1923:

El manuscrito representa, pues, un estadio intermedio, surgido entre octubre de 1923 y marzo de 1924 (me inclino por fines de 1923); es decir, fue redactado entre Ginebra y Madrid, seguramente con intención de publicarlo en la Península (200)

After some confusing couple of hours going back and forth in all the above mentioned books (as well as in various other related articles), I realized I was confronting the creation of parallel worlds in Borges, where different versions of the article about the metaphor were instantly appearing. Up to the moment, not three versions (as all of the critics mentioned above had come to sum up, though each of them considering different series) but four, namely, the first in Cosmópolis (1921), the second written in the late 1923, as concluded García and published in ABC in 2005, the third in Allfar, in 1924 and published in Inquisiciones in 1925, and the fourth in El Idioma de los Argentinos in 1928. I was tempted to find a copy of the latter, which I did not have at hand, and continue the research, but I decided not to. I left the research, confident that if I continued more articles of the sort would appear or would be created on my way. Instead, it was more interesting to include all the output of the previous hours of research in this dissertation as an example of what it is being argued about the parallelism of Borges’ work and Quantum Mechanics.

Biografía de un Sueño

Poema Visual de Myriam M. Mercader
Título: El Aleph de Peralto apropiado

Relato biográfico, homenaje a Francisco Peralto Vicario, enorme editor, poeta y escritor y enamorado de Jorge Luis Borges como quien escribe. M.M.M.

“El mundo está en mi mente. Mi cuerpo está en el mundo” Paul Auster.

“¿Quién  serás esta noche en el oscuro sueño, del otro lado de su muro?” Jorge Luis Borges

Hacia la madrugada lo despertó el chillido de algún pájaro y sintió como si lo hubiera arrancado de una vida compleja y ardua que le pesaba en algún lugar de su mente y de su alma, pero que sin embargo no podía recordar en su plenitud.

Francisco sí recordó que había estado leyendo la noche anterior. Las Mil y Una Noches lo había maravillado. Contar para vivir, vivir para contar.  En ese círculo infinito uno podía caer preso sin remedio. Libros, hojas, palabras, papel impreso y encuadernado; le gustaba como olían, los mundos mágicos que custodiaban y que podían abrirse para él con un solo gesto. Las palabras habían servido para que Dios creara al mundo “que la luz sea y la luz fue.” Las palabras impresas emanaban un poder, una fuerza y libertad que sólo lograba sentir a veces montado en su bicicleta; en ella el espacio, que se mide con el tiempo, se acortaba; de la misma manera los libros lo transportaban en segundos a miles de kilómetros, en pocas hojas a miles de años de distancia.

Todavía le rondaban estos pensamientos cuando le asustó el reflejo de su rostro en el espejo. No se reconoció. Comprobó con asombro la poblada barba blanca, los ojos cansados, el gesto adulto.  Desde siempre había querido soñar un hombre e imponerlo a la realidad. Su corta edad no parecía haber sido obstáculo; supo entonces, como el hombre gris en sus ruinas circulares, que su obligación era el sueño y soñó.

Soñó  “la vasta Biblioteca contradictoria, cuyos desiertos verticales de libros corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira”. Soñó la Biblioteca Total,  más aún, soñó la Imprenta Total. Si el libro es palabras, ideas, descripciones, tal vez más importante aún para Francisco, el libro es la sensación en sí: el objeto encuadernado, sus colores, su tacto y su olor. No era, estaba seguro, sólo importante la metáfora: esa curva verbal que traza casi siempre entre dos puntos – espirituales – el camino más breve, ni el ritmo tan siquiera, sino el objeto real que los recoge y los contiene: el objeto ligatorio, llamárase libro o no.

Se sucedieron imágenes de un cuchitril con tres o cuatro comodines viejos y una minerva negra y grasienta situada en la calle Andrés Pérez con la de Johann Gutenberg en 1455; la que se sería la suya en Jaime Serrano con aquellas dos minervas doble folio que solía ver (siempre y cuando la puerta del muelle estuviera abierta), al pasar de la explanada donde formaba las clases, hasta el edificio donde se encontraban las dos aulas de preparatorio.

También resonaron en sus sienes las ideas de Capra: la forma y el sintagma del lenguaje como un todo integrado hasta llegar a la poesía profunda, no tan solo la visual ni la discursiva.  El universo de Francisco más que interconectado se le aparecía atemporal y sincrónico. “Matemáticamente un bucle de retroalimentación corresponde a una determinada clase de proceso no-lineal conocido como iteración (del latín iterare, repetir), en el que una función opera reiteradamente sobre sí misma.»  lo había dicho Fritjof Capra. Ahora lo entendía en toda su magnitud.

Salió del dormitorio casi sin detenerse a saludar. Debía pasar desapercibido y así lo hizo.  Para poder ver, el poeta debe hacerse invisible.

Una vez en la calle, quiso reconocer el barrio de Sants. Hacía calor y faltaban pocos días para el 18 de julio, fecha gloriosa en la que tenía planeado volver a su Málaga natal; ya nada le detenía en Barcelona.  Las pocas pesetas que ganaba como aprendiz en la imprenta no eran suficientes ni para ayudar con su hospedaje en casa de sus primos y por otro lado, como foráneo en la Ciudad Condal, no se sentía plenamente aceptado. Había decidido volverse.

En el trayecto de regreso de Barcelona a Málaga, nada menos que en bicicleta, había ido quemando etapas, kilómetros y  frustraciones, anhelos y esperanzas, para culminar en la encrucijada que lo llevó a encontrarse por casualidad con su padre Rafael en Madrid. Juntos habían hecho el tramo final hasta Málaga, pero ésta vez en tren y el recuerdo quedaría por siempre en la memoria de ambos.

Dejó la bicicleta y subió los escalones. Margarita lo esperaba con la comida en la mesa. Siempre había sido así, toda una vida;  ella había presenciado su bautizo y parecía increíble que no tantos años después fuera a convertirse en la madre de sus hijos y el alma mater que lo ayudara a publicar El Chorro de los Gaitanes – su primer libro. Juntos levantarían su casa en Ciudad Jardín y ella se proclamaría guardiana de su ego-biblioteca: mil quinientos volúmenes editados y de su autoría.

Los días son todos de papel azul bien cortaditos por la misma tijera sobre el agujero inexistente del Cosmos. El empleo en Correos ayuda pero no permite estudiar.

La necesidad de palabras, tinta y papel es una obsesión y toman protagonismo entonces los sobres, el mail art o arte correo y se mezclan así sobres de todas formas y colores con facturas y certificados urgentes de mal agüero.

Las letras y las frases de sus filósofos y escritores admirados le bailan en la mente y recuerda que debe llegar temprano al taller – que sus profesores no perdonan la tardanza. No obstante, se sigue mostrando en desacuerdo con Arquímedes y se niega a aceptarle que se atreviera a conjeturar que los granos de arena del universo (después de contarlos) eran unos 10 elevado a 63,  más o menos. Tal vez, piensa Francisco, en un juicio o en el quinto círculo confesaré un día (a mucha honra) que soy desnuda carne de pueblo extasiado y generoso que lucha contra el látigo y la genuflexión.

De nada valdrán las antologías, homenajes, diccionarios y otras publicaciones colectivas: el siglo XXI – lo sabe – lo encontrará marchando tan solo como un testimonio de su tiempo, con la rabiosa necesidad de obligarse a comprender las monstruosidades que se cometen a diario; más sin perder los cimientos de su sangre, asumiendo hasta las últimas gotas, la tradición humanística y cultural en la que ha vivido.

Ritual,  Didascalia, Ex Verbis, Selva de Seducciones, El Nudo de la Sierpe… No sabía si eran títulos de obras famosas o conjuros secretos. El chico intentaba entender por qué se empecinaban en rondarle sin descanso la cabeza. Se sintió cansado, no podía abrir los ojos pero quería ver dónde estaba y hacia dónde iba. ¡Amigos! Antonio Romero Hierrezuelo, José Soler Guevara, José Jiménez Soria… Escuchaba sus nombres pero no veía sus rostros. La sensación comenzó a hacérsele intolerable y sintió el miedo del que cae en un abismo oscuro, en un agujero en el tiempo.

Por fin pudo abrir los ojos, oía los latidos enloquecidos de su corazón pero tardó en darse cuenta dónde estaba. Poco a poco reconoció uno a uno los objetos encima de la mesa, levantó la vista y vio su ego-biblioteca. Todos sus libros estaban allí. Buscó el reflejo de su cara en la vitrina con el miedo atroz de reconocerse niño.  Pero no fue así. Ahí estaba la barba, ahí las gafas gruesas aún delante de sus ojos cansados. Dudó entre el alivio de sentirse seguro en casa y el miedo de volver a entregarse al sueño y aparecer en algún otro hexámetro. Entonces, no sin humor ni ironía, decidió no darle importancia. Al fin de cuentas y pese a todo, siempre acababa siendo él: fPV.

Reflexión sobre la Xenofobia en Europa

Poema Visual de Myriam M. Mercader

Este artículo fue una colaboración para la Revista Hemisferio Izquierdo de Uruguay https://www.hemisferioizquierdo.uy/

Que la extrema derecha avanza en Europa al ritmo que crece la xenofobia ya aparece en muchos titulares de periódicos europeos y por supuesto no es ninguna novedad.  Es más, diríase que la xenofobia es una lacra que se resiste como el peor de los cánceres a lo largo de las últimas décadas, al punto que el escritor portugués José Saramago se llegó a preguntar:

”¿ Cómo ha sido posible encontrarnos con esta plaga de vuelta, después de haberla creído extinta para siempre, en qué mundo terrible estamos finalmente viviendo, cuando tanto habíamos creído haber progresado en la cultura, civilización, derechos humanos y otras prebendas..?”

Algunos filósofos e intelectuales comprometidos de hoy han querido dar a conocer sus pareceres. Tal es el caso de la investigadora canadiense Naomi Klein que se refiere a la crisis de los refugiados como una consecuencia más de la “ideología tóxica del fundamentalismo de mercado”. “Nos decimos a nosotros mismos que tal vez los refugiados son peligrosos. Pero realmente somos parte de un sistema que está haciendo lo mismo (la misma cosa de siempre), negando la humanidad de los demás y, con esa humanidad, sus derechos humanos completos, evitando compartir nuestra riqueza por ilícita que sea”.

El lingüista y filósofo estadounidense Noah Chomsky  escribe “La gobernanza de la UE resulta eficiente para imponer medidas severas de austeridad para devastar a los países más pobres y beneficiar a los bancos del norte. Pero se ha roto casi por completo cuando ha intentado tomar las riendas de esta catástrofe humanitaria”, que compara el acuerdo entre la UE y Turquía con Estados Unidos y México. “Europa intenta inducir a Turquía a mantener las miserias alejadas de sus fronteras, del mismo modo que Estados Unidos hace presionando a México”. 

Peter Singer, filósofo australiano de origen judío, que dedicó a los migrantes y refugiados un capítulo en su Ética práctica (1995) carga contra “los cabezas huecas” que abogan por un mundo con fronteras abiertas y mantiene la tesis de que algunos argumentos “ignoran la tendencia a la xenofobia de los seres humanos, evidenciada con toda la claridad con el surgimiento de partidos de extrema derecha en Europa”. 

Los hechos corroboran su teoría; (aunque yo no iría tan lejos como llamar “cabezas huecas” a los que abogan por un mundo sin fronteras) hace unos días un grupo de neonazis hirió a treinta y un policías alemanes al intentar bloquear el paso de autobuses con refugiados. Son imágenes que a nuestros abuelos recordarían las brigadas de camisas marrones de Hitler.  Los partidarios del ISIS matan a cristianos cuyas casas fueron marcadas con la inicial de nazarenos en toda Siria, los israelíes a los palestinos y los rusos a los ucranianos  y en toda Europa el ciudadano de a pie se siente cada vez más amenazado por la inmigración que a su juicio provoca recortes en los servicios básicos y aumenta la inseguridad. La xenofobia no es más que un resultado lógico a tanta barbarie, si tenemos en cuenta el precario estado de la conciencia colectiva en gran parte de la población europea. La extrema derecha, sin vacilación, toma buena nota y se frota las manos al tiempo que prepara sus estrategias para vencer en las próximas elecciones, no importa en qué rincón de Europa desde Suecia hasta Grecia, España o Portugal.

Las causas de los comportamientos racistas y xenófobos son múltiples, pero básicamente la historia, la religión y el desarrollo de las sociedades occidentales son el germen de este fenómeno. Y, como si ello no fuera suficiente, en estos últimos cinco años el conflicto de Siria y los cientos de miles de refugiados de distintas regiones amenazadas por el ISIS, DAESH, o cualquiera otra subdivisión y sus “aliados occidentales” – me refiero a los que les venden armas, o comercian con el petróleo que pasa por sus manos – no ayudan en absoluto a mitigar el desasosiego.

Los prejuicios históricos, lingüísticos, religiosos, culturales, e incluso nacionales para justificar la separación total y obligatoria entre diferentes grupos étnicos, con el fin de no perder la identidad propia avivan la xenofobia, que combinada con el poder económico, social y político rechaza y excluye a los extranjeros e inmigrantes en la medida que ve en ellos competidores por los recursos existenciales. A menudo los medios de comunicación insisten en las diferencias culturales, presentando las costumbres y los actos culturales ajenos como cosas raras y sorprendentes. De esa manera también se fomenta hostilidad, se impulsa la xenofobia contra los extranjeros, (africanos, asiáticos o latinoamericanos), y se potencia la exclusión y el rechazo. La aparición de los refugiados de Siria, Afganistán, y diversos países de las zonas de conflicto no han hecho más que aumentar la psicosis frente a atentados como los acontecidos en estos últimos días en Francia, Alemania, o Bélgica.

Qué hacer para mitigar ésta desesperada y abominable situación, es la clave que nos debe preocupar de forma urgente en la sociedad, ya que el sistema global económico y político parece algo mucho más complejo de cambiar a corto o medio plazo.  La solución – en el sentir más extendido entre de la masa social pensante europea – pasa por la educación. La educación ha de orientarse hacia el fomento de la interdependencia y la cooperación entre los pueblos para favorecer la universalidad, el reconocimiento recíproco de las culturas y una síntesis sociocultural nueva. Dicho de otra manera, es preciso promover la idea de la diversidad cultural, la igual validez de todas las culturas, el interés por otras formas de ver el mundo como fuente de enriquecimiento personal y social y la presentación de la sociedad multicultural como la sociedad del futuro (Gabino y Escribano, 1990).

La educación intercultural y multicultural tiene como motivación principal la lucha contra la discriminación y la desigualdad bajo todas sus formas. El interculturalismo es un proyecto pedagógico cuyo objetivo último es la plena integración social de las minorías étnicas y la eliminación de toda fuente de discriminación. Ésta trata de lograr una convivencia armónica y estable entre culturas distintas y parte del postulado de que una auténtica comunicación intercultural solo es posible sobre las bases de la igualdad, la no-discriminación y el respeto a la diversidad. La educación debe dirigirse entonces a todos los niños, desde su más tierna infancia,  colocándolos en las mismas condiciones, y a perseguir para todos los mismos objetivos finales.

Como instrumento de integración social, la educación intercultural debe insistir tanto para las mayorías como para las minorías, en la aceptación de la alteridad (condición del otro) y en la urgencia de aprender a convivir con la diferencia. El valor de la tolerancia debe convertirse en el principio que inspire los programas de educación intercultural. Una vez implementada la educación intercultural – cosa harto compleja y tema de otro larguísimo estudio, la cultura es el meollo de la cuestión. Para que el desarrollo sostenible se haga realidad no basta cualquier desarrollo científico ni educativo de las personas y de los pueblos. La viabilidad de todo ello depende de las culturas, pues ni el desarrollo, ni la ciencia, ni la tecnología ni incluso, la educación se producen en el vacío. Con carácter general la experiencia internacional muestra el papel clave de la cultura en cualquier proyecto de desarrollo. Las mismas ideas y proyectos pueden fructificar en un lugar y ser estériles en otro; cosa que se ha visto a lo largo y ancho de América Latina, por ejemplo. Como decía Néstor G. Canclini: “La heterogeneidad cultural no es un obstáculo, sino un dato básico a tener en cuenta en cualquier programa de desarrollo e integración […] muchas ramas de la economía latinoamericana no pueden desarrollarse sin la participación de los treinta millones de indígenas que viven en la región, con territorios diferenciados, lenguas propias y hábitos de trabajo y de consumo particulares”. El mismo criterio se puede trasladar al problema de integración en el resto del mundo, máxime bajo la amenaza permanente del terrorismo islámico radical y en estos últimos días ante la advertencia desde los gobiernos como el alemán (creando psicosis) al aconsejar abastecerse para días ante la amenaza de atentados o guerra inminente.

Para terminar, me gustaría lanzar una reflexión sobre la actitud que está adoptando “el mundo del arte” frente al problema de los refugiados que recorren con desesperación Europa por cientos de miles y que son retenidos en condiciones infrahumanas por doquier y abusados de las formas más bajas.  Con la excepción de unos pocos valientes, es ésta una actitud pasiva que decepciona y asusta a la vez. Si nos paramos a considerar la magnitud del genocidio que estamos presenciando, la xenofobia galopante que se está generando, la psicosis ante la posibilidad (y la concreción) de atentados terroristas masivos o aislados, vemos sorprendidos qué poco se está haciendo por parte de los colectivos de artistas europeos.  Es de esperar que tan sólo sea porque este colectivo también esté siendo objeto de pánico y desorientación, y que en breve comencemos a ver simposios, llamamientos a concursos de arte u otras manifestaciones destinadas a concienciar al ciudadano frente a este genocidio, cosa que por otra parte debería ser una de las finalidades más dignas del arte, al menos si se está de acuerdo, como yo, con Gilles Deleuze cuando dice: “El arte es lo que resiste: resiste a la muerte, a la servidumbre, a la infamia, a la vergüenza;” y por supuesto a la xenofobia, que hoy por hoy engloba todas esas barbaries.

Barcelona, 26 de agosto 2016.

Myriam M. Mercader es Filóloga, Docente, Escritora y Poeta Visual.

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POEMAS VISUALES

Colección Baraja Poética

La Baraja Poética es una colección editada por la editorial Babilonia de Navarrés. Su director Francisco Pérez Belda creó esta pequeña colección  en formato de baraja – con todos sus cartas y palos – para mostrar poemas visuales de una selección de artistas visuales españoles, a cada uno de los cuales asignó una baraja. Tuve el honor de ser una de ellos con el Nueve de Oros.

Estas son mis colaboraciones.

Amor

Almaaaaa

Humo, hoguera…
Exterminio

(Nota para interpretar “Exterminio” . En catalán niu significa nido)

Abajo instantáneas de la colección y de mi baraja.

Poemas Visuales

Colección Refugiados

Para aquellos que no estén habituados al término Poema Visual, hay que decir que las definiciones pueden variar con cada persona. Para mí el poema visual es una imagen – acompañada o no de letras – que provoca en el espectador la necesidad de interpretación y por lo tanto permite la interacción con el poema. La interacción con cualquier obra, creo es lo básico de cualquier forma artística.

Abajo podrán ver unos cuantos poemas visuales que creé especialmente con motivo de exposiciones tanto en Tarragona, Cataluña y en Italia, así como colaboraciones para convocatorias de Arte Correo. para intentar concienciar sobre esta espantosa realidad que estamos viviendo y que degrada lamentablemente al ser humano.

Hacia la Una

Dibujo de César Reglero Campos

Relato de Myriam M. Mercader

La gaviota, posada en la proa, se mecía junto con la barca, varada en la orilla, al ritmo de la marea.

Tendida sobre la roca más alta, la mujer leía su libro, mientras el niño jugaba con su perro, un poco más lejos, sobre la arena.

-!Ahí va la pelota! !Cógela! !vamos, ya la tienes! Eso es, buen chico. Aquí, dámela…

Los ladridos del perro festejaban su triunfo mientras corría, meneando la cola, al encuentro del niño. La madre levantó la vista del libro y los miró jugar, sonriendo. Jugaban por una orilla cubierta de finas conchas de colores. Iban y venían detrás de la pelota mientras risas, ladridos y gritos se apagaban o hacían más fuertes columpiados por la distancia y la brisa marina. Después de un rato, cansados y acalorados, ambos se acercaron hasta la roca y el niño preguntó:

  • ¿Nos podemos bañar mamá? Tenemos mucho calor…

La mujer buscó el reloj en el bolso y miró la hora.

Está bien, pero sólo un ratito, ya casi son la una, y todavía tengo la comida por preparar. Debemos irnos en seguida.

Bien! Te prometo que salimos en seguida mamá. ! Vamos!- le dijo al perro- y ambos corrieron hacia la orilla.

¡Con cuidado! – aún gritó la madre, antes de volver a la página interrumpida.

Poco después los ladridos histéricos del perro la apartaron una vez más de su lectura. Los buscó con la mirada entre las olas. Los ladridos eran cada vez más seguidos y estridentes. Fue incapaz de ver a su hijo. El perro desde la orilla, no se daba por vencido. El mar decidido a ignorarlo, brillaba orgulloso con su tesoro.  Se detuvo el aire, el movimiento de las olas. La brisa se trocó en silencio. Los brazos de la madre abrazaron el vacío. Sólo el perro ladraba y ladraba, cada vez más fuerte, en medio de aquel silencio desesperante. El sol de la una seguía su ruta en el azul del cielo.

Marcos se revolvió angustiado sin lograr abrir del todo los ojos. Por fin se incorporó de un salto y miró a su alrededor. Rainer le ladraba contento invitándolo a que le lanzara el palo. El sol estaba alto y no había nubes. Tenía la piel ardiendo. Sin lugar a dudas se había dormido. El sueño había sido espantoso y unas garras invisibles le aprisionaban las entrañas. Sintió alivio al mirar hacia el mar, viéndolo lleno de calidez y colorido en su inocente vaivén. Siempre que se sentía hastiado de la incongruencia irritante de la vida, hallaba la paz frente a aquel mar, con el cual se sentía hermanado. Un alivio que fuera solo un sueño. El olor del mar le penetraba los poros y en sus ojos resplandecían destellos escapados de alguna hoguera lejana; destellos que humeaban en medio del ruido del agua. Imaginó un buque, avanzando lentamente por un océano de fantasía. Se deleitó con la ilusión, cerró por un momento los ojos. Cuando los abrió nuevamente, habían pasado unos minutos y se había levantado una ligera brisa. Su rolex marcaba la una. Recogió sus cosas y le silbó a Rainer para que lo siguiera. Caminaba por la orilla y el agua le bañaba los tobillos. Rainer olfateaba de a ratos, a pesar del disgusto de su amo, alguno de esos exquisitos bocados que la resaca suele esconder en su seno. La brisa se iba convirtiendo en un viento casi frío que despeinaba la cabeza de Marcos al tiempo que hacía remolinos con la arena. Un montón de algas secas y papeles viejos remontó el aire, y vino a chocar con las rodillas del hombre. El viento soplaba de frente y un par de papeles se prendieron a sus piernas, abrazándolas. Uno, un trozo de periódico manchado de alquitrán, siguió su vuelo. El otro, arrugado, se empecinaba. Marcos incapaz de resistirse ante los misterios de manuscrito, lo escudriñó. Era lo que quedaba de una hoja de cuaderno amarillenta por el sol y el agua salada. La tinta estaba desleída y un poco corrida, pero aún pudo leer los versos:

 A veces cuando el viento sopla fuerte 
y el mar enfurecido se remueve
regreso hasta ti y me conmueve
tu esfímero aletear, tu frágil suerte. 

De mi mano solías detenerte
a repetir tus años: sólo nueve.
Varada ya tu barca, el mar la mueve
y yo la miro cuando quiero verte.

Aún cuenta de vos esta gaviota
que en verano, justo hacia la una,
te ve corriendo a la pelota.

Debo confesarte hijo que en tu cuna
muy pronto ha de reír otra carota
haz que en ella también juegue la luna.

Un frio seco le recorrió cada punto del cuerpo, y una súbita ingravidez se apoderó progresivamente de Marcos, hasta dejarlo como suspendido, sin puntos de referencia. En un postrer intento por recuperarse, comenzó a leer una vez más el trozo de papel que seguía inquietantemente apresado entre sus dedos.

La gaviota posada en la proa, se mecía junto con la barca, varada en la orilla, al ritmo de la marea.

World Novel 1900 to the Present – Juan Carlos Onetti

Michael D. Sollars de Southern Texas University es el editor de World Novel 1900 to the Present dentro de la colección Facts on File Library World Literature.  Sollars solicitó mi colaboración sobre Juan Carlos Onetti que aquí podéis leer en inglés por supuesto, y con un número limitado de palabras para poder ser incluido. Como resumen sobre Onetti puede ser de interés.

Onetti, Juan Carlos (1909 – 1994). One of the best novelists in the Spanish language in the last century, Onetti advocated for a new Latin American literature so far back as the 1930s from the pages of Marcha, the prestigious Uruguayan weekly magazine he edited. He felt that the regionalism and social realism existent those years lacked originality and he urged for a new breath of air. His preaching went further and materialized in 1939 when he published in Montevideo his first novel called El Pozo (The Pit, 1991) and which brought to life his first solitary character, a forty-year-old writer, who frees himself from his existential anguish by writing a dream: the dream of the log cabin This novel already hid the germ of what would later become some of Onetti’s best literary oeuvre. For the first time in Uruguayan – and we could adventure Latin American – literature the micro-cosmos of “a small and timid man” becomes universal. It is within La Vida Breve, 1950 (A Brief Life, 1976), however, that Onetti creates his personal universe, another possible world (to borrow Leibniz’ term) in much the same way William Faulkner created Yoknapatawpha, and which enables him and his characters to live in a place at a time both imaginary and real. Santa María is not just an imaginary city but a condensed geography, a syncretic enclave and filtrated social milieu representing the rioplatense.

The 1st of July, 1909, Juan Carlos Onetti Borges was born in Montevideo (Uruguay). Little we know about his first twenty years of life. Onetti never said much about his youth because, as he once explained, to narrate your own childhood is like trying to tell your dreams. He had an older brother (Raúl) and a younger sister (Raquel) He said about his parents they had been in love and he recalls being, as a child, a great liar; he practised oral literature with his friends and invented fantastic characters he would swear were real. He inherited from his earlier years a sensation that never left him: the distress of discovering people inevitably had to die. He never completed his secondary studies and had to work in a number of odd-jobs until, like many of his fellow countrymen, decided to cross the River Plate and settle in Buenos Aires for two long intervals (1930-1939 and 1941-1955) hoping to meet better opportunities. He married four times and had two children: Jorge by his first wife María Amalia Onetti – also his cousin – and Isabel María by his third wife Elizabeth M. Pekelharing.  Jorge, himself a writer, carries the burden of the family’s surnames: Onetti (twice) and Borges. In 1955 he marries his fourth wife Dorotea Muhr, a Uruguayan girl of German origin. She will live with him in Montevideo and Madrid until his death.

It was while working as a journalist in Buenos Aires during the second period that he became homesick for Montevideo (he could not return because of Peron’s government) and felt the need to create Santa María, a place where he could escape to and find some kind of communication and understanding.  Juan María Brausen – another desperate and lonely character – invents in La Vida Breve the city and its first inhabitant as the storyline for a film that would never be shot – Onetti had himself been a film reviewer while in Buenos Aires. The novel is in Onetti’s opinion his most interesting one, as it starts the Santa María saga and pretends to go deeper into the human essence than any other of his novels. The protagonist undergoes two parallel transformations. On the one hand he invents an alter ego named Arce who will transcend his own room and dull life to intrude into the room next door owned by a prostitute and, like a perfect Mr Hyde, become another. As Arce he could assume to be first just an occasional lover and finally the prostitute’s pimp. On the other hand, Brausen/ God will little by little build Santa María up and model it into a universe capable of becoming so much his own that he ends up absorbing the personality of Diaz Grey, the protagonist of his story. Brausen beautifully interpolates his creation into the novel’s ‘reality’ in a play of embedded dreams. Both for his characters and for Onetti the salvation through writing will be the only destiny capable of rescuing them from disenchantment.

Santa María, though imaginary, can be located somewhere in the Uruguayan coast of the River Plate by a Swiss settlement and a small town called Rosario – places which actually exist on both margins of the river as if duplicated – at more or less the same distance from Buenos Aires and Montevideo. Many of the Sanmarians are Swiss origin, other are Spanish, German or English. They are a mixture: half old continent and half new world but with a tiresome existence or anguished desperation which estranges them from their fellow citizens; probably the product of a new urban society which had very soon grown old. The stereotype could be traced among many Uruguayans who persisted in preserving a progressivism which the country’s economy could no longer support and hence their frustration.

El Astillero, 1961 (The Shipyard, 1968) and Juntacadáveres, 1964 (The Body snatcher, 1968) are considered to be his best novels. Several scholars have found in them a satirical and metafictional aspect that anticipates the later emergence of metafictional or fantastic literature in South America. One must not forget his exceptional short stories or his nouvelle Los Adioses, 1954 (Goodbyes and Other Stories, 1990) where he excels in the techniques of point of view and ambiguity honouring the best Henry James.

Much of what Onetti published in Marcha was under pseudonym as were some of his hard-boiled short stories. Despite being frequently second or third in literary contests, quite a number of intellectuals and writers, among them Roberto Arlt, very soon read his work and praised it broadly. He was influenced mainly by North American and European literature; he acknowledged his debt to Hemmingway, Faulkner and Henry James and to playwrights like Tennessee Williams and Saul Beckett but we can definitely identify the influence of Louis-Ferdinand Céline in his harsh, naked prose and marked criticism of society. He has been considered extremely sceptical and pessimistic but he always managed to highlight – by contrast – some kind of subtle tenderness in most of his characters.

His acclaimed success came first with his country’s National Literary Award in 1960 and finally with the Spanish Cervantes Award in 1980. He was also honoured with many other less prestigious prizes but it was the Cervantes the one to enhance the re-edition of all of his works and make him known worldwide. He missed, as many good writers have, the Nobel Prize despite he was nominated for it.

He had exiled to Madrid in 1974 the same way Brausen had settled in his Santa María, looking for a place where he could be freed from inanity. Onetti had been imprisoned by the military government in Uruguay because of his sound criticism though with the excuse of awarding, as member of a literary jury, first prize to a story they considered pornographic. This persecution made him leave Montevideo but did not affect his literary credo: his only commitment was with himself, he wrote for the sole enjoyment of the work well done. Writing was his pleasure but also his fate. He died in Madrid on May 30th, 1994 without ever returning to Montevideo.

Las páginas originales en la enciclopedia:

pg. 587

Pg. 588

Simposio de Arte en Milano

Aparecido en la Revista Cultural BOEK 861

UN SIMPOSIO ARTÍSTICO SULL’ AMICIZIA / REPORTAJE DE MYRIAM MURIEL MERCADER

El Simposio L’Arte in una Stanza. Un Simposio Artístico sull’ Amiciziaorganizado por el Laboratorio di Cromatografía y el Osservatorio Figurale de Milano los pasados días 5 al 10 de abril,  donde participaron artistas de varios países de América y de Europa fue mucho más que un Simposio de Arte, fueron unos días llenos de magia e inspiración, me atrevo a asegurar, para todos los que tuvimos la suerte de participar en él y donde la Amistad como su nombre indica, resultó ser la gran protagonista.

DOCUMENTACIÓN ANTERIOR:

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Artistas participantes en el Simposio

Para comenzar el espacio del Atelier compartido por el Laboratorio di Cromatografía y el Osservatorio Figurale , así como la hospitalidad de Claudio Jaccarino y Anna Lisa Guarino resultó un marco artístico que nos trasladó a una dimensión literario-pictórica muy especial donde los Libros de Artista, las Acuarelas y las sesiones de diseño con excelentes modelos – que no solo se limitaban a posar sino casi a protagonizar escenas teatrales – realmente nos sedujo y enriqueció de manera extraordinaria.

Más no todo se limitaría al Atelier y a sus sorpresas en forma de libros de artistas que colgaban de sus techos, espejos que multiplicaban las obras, olores y colores de pinturas y texturas diversas, sino que el segundo día de Simposio nos llevaría al Puente de los Artistas de Milano donde durante toda la jornada Claudio Jaccarino y César Reglero se adueñaron de sus paredes para imprimir en ellos alfabetos y escrituras mágicas que hacían que el público que recorría el puente se detuviera atraído por las impresiones que les provocaba y quisiera interactuar con los artistas.

El resto de los días además de las charlas de Arte, Poesía Visual, Acuarela y Acrílico a cargo de los participantes, Claudio Jaccarino nos tenía reservado un maravilloso intercambio artístico en la forma de Libros de Artista a Cuatro Manos. Un diálogo entre artistas que se plasmó en la confección conjunta de  libros dibujados, pintados o escritos por los participantes y que fueron repartidos entre nosotros como recuerdo de estas jornadas.

Myriam Mercader dió una charla sobre Poesia Visual y entre los participantes se creó un debate de qué es lo que significaba la Poesía Visual para cada uno de los artistas participantes. Muchos de ellos pintores o dibujantes y no Poetas Visuales.

Se comenzó dando algunas explicaciones sobre el concepto de poesía visual así como dando algunos ejemplos de poemas visuales para que los asistentes pudieran dar su propia visión. Para ayudar en esta tarea compleja, ya que pocos son los creativos que se ponen de acuerdo en su definición, se distribuyo entre los asistente algunos conceptos elaborados por creativos especializados en esta materia.

Estas de nociones, elaboradas algunas veces de manera metafórica, otras como greguerías y, la menos, de manera técnica, dieron pie a un interesante debate en torno a los limites y las posibilidades de un género experimental que muchas veces entronca con un concepto multidisciplinar.

Posteriormente se pasó a hacer una reseña desde el S. III a. de C. pasando por los griegos época carolingia y los famosos Carmina Figurata, hasta llegar a los caligramas der Apollineire. Por esa época otros movimientos como el surrealismo, dadaísmo y futurismo, catapultaron la idea de la búsqueda de la libertad en el arte y la poesía, buscando lo aleatorio y huyendo de lo rígido, provocando en el espectador sensaciones diversas y un concepto más amplio de la denominada “escritura en libertad”.

También se habló de la analogía sonora, fonética o semiótica, dejando espacio para la poesía letrista y concreta. Tampoco podía faltar el concepto de arte total por cuanto la poesía visual y experimental también trabaja en el terreno de el arte acción, el poema objeto, poema transitable, ciberpoesía,etc.

Un tema controvertido fue el tratamiento que da la publicidad a la poesía visual, enmarcándose en un ámbito donde no se busca la participación del receptor libre y directa. Por el contrario, se dirige su atención hacia el valor concreto del consumo, restándole con ello el valor esencia del poema que consiste en transmitir emociones y sensaciones dentro del descubrimiento conjunto del espectador y el artista.

El variopinto barrio de Isola, donde se sitúa el Atelier, es un lugar que reúne al Milano de décadas pasadas con el Milano moderno del siglo XXI, con edificios emblemáticos tales como el Bosque Vertical, el Edificio de la Memoria, o el Google Italia, así como decenas de bares, restaurantes, pubs de música en vivo y discotecas para los jóvenes, todo ello en un marco mágico de fuentes de colores que iluminan la noche milanesa.

En muchos de estos sitios de ocio y gastronomía nos encontramos expuestas las obras de artistas participantes como Isabel Jover, César Reglero o el mismo Claudio Jaccarino que nos convidó a la inauguración de su última colección de cuadros en un Ristorante muy especial donde Massimiliano Masa nos obsequió retratos a la acuarela de algunos de nosotros pintados en el momento, mientras admirábamos los cuadros de Claudio.

Obra de Claudio Jaccarino

La ciudad de Milano aún nos reservaba otra maravillosa experiencia, nada más ni nada menos que el más espectacular museo a cielo abierto del mundo: Il Cimitero Monumentale di Milano. La Sra. Carla de Bernardi de la Associazione Amici del Monumentale di Milano, fue nuestra particular guía por el ingente número de obras de arte a cargo de los mejores artistas que desde 1866 erigieron los mausoleos de los más relevantes personajes de Milano.

Detalle del Cementerio de Milan


Cuando tanta actividad y emociones ya parecían que no podrían superarse, nos esperaba un paseo por El Lago Mayor al norte de  Milano, a tan solo tres kilómetros de Suiza. Por cortesía de Savi Arbora – Presidente de la Asociación de Artistas del Puente de los Artistas – fuimos invitados a recorrer uno de los pueblecitos más encantadores a orillas del lago: Maccagno. El Alcalde de Maccagno, el Sr. Fabio Passera, es un entusiasta del Arte y junto con Savi Arbora pretende fomentar la presencia de artistas que vivan y trabajen en el centro medieval de este pintoresco emplazamiento con vistas bucólicas hacia el lago. Maccagno ya cuenta con un Museo de Arte Contemporáneo construido sobre las aguas, un Auditorio y una Casa de los Colores dedicada a que los jóvenes se introduzcan en la escultura en arcilla, la cual producen y exponen en distintos lugares del pueblo. Todo ello lo convierte en un pueblo totalmente atípico para su tamaño y emplazamiento entre los Alpes.

Y el tiempo se precipitó hasta alcanzar la última Cena Conviviale da Claudio, como figura en el programa del Simposio Artístico Sull’Amicizia.  Ahí fue protagonista la simpatía y tranquila sabiduría de Teresa Ricco quien nos animó a que realizáramos una acción gastronómica para la cual dispusimos de diversos manjares de colores y formas distintas que nos ayudarían a crear un plato de artista que estuviera a la  altura del simposio. Lo hicimos con mucha alegría y esmero,  y después de los postres, a instancias de Janet Jaccarino, construimos torres de madera en un juego zen que nos atrapó en un clima de competición y suspense hasta bien entrada la medianoche.

La artista Anna Lui en el Puente de los Artistas de Milano

Cuando llegó la hora de despedirse, sentimos que dejábamos atrás un cúmulo de amigos que no solo nos abrieron las puertas de su casa y de su arte, sino que compartieron con nosotros la misma emoción frente al hecho artístico y que nos enseñaron mucho, incluido su inagotable entusiasmo por nuevo proyectos. Son estos proyectos de futuro, como el hermanamiento del Puente de los Artistas de Milano con otro en Tarragona, así como en diversas ciudades más a lo largo y ancho del globo,  lo que nos dio ánimos para que la partida no resultara el adiós un tanto nostálgico de lo que se acaba, sino la entusiasta esperanza de un futuro de cooperación, amistad e intercambio artístico que siga adelante sin respetar mares ni fronteras.

Puente de los Artistas de Milano