POESIA VISUAL Y MAIL ART ENTREVISTA A CESAR REGLERO (Entrevista publicada en la Revista de Arte Postal ICARIA. N.12 Dic. 2019 Txus Garcias (katalitza.com)

•  ¿Cómo te presentarías a tí mismo, ante un auditorio lleno de personas que no saben nada sobre el mail-art?

César Reglero

Acción poética de CRC a partir de un Poema Visual de Edu Barbero

Me pondría colorado, trataría de escabullirme, la boca se me quedaría seca, se me haría un nudo en el estómago, me temblarían las piernas,…porque la cuestión no es fácil por cuanto explicar que el mail art es una forma de ser y estar en el arte, es un asunto bastante complejo, pero creo que esa es la mejor definición. Para hacer digerible esta definición sería bueno aclarar que se trata de un movimiento universal de artistas de todo el mundo que usan el correo postal y electrónico como forma de comunicación, de intercambiar proyectos u obras. Como una forma de traspasar fronteras y hacer magia a partir de un sobre.

•  ¿Cómo explicarías a un grupo de alumnos de primaria qué es el mail art?

Un grupo de primaria entendería muy bien lo que es el mail art, por cuanto a estas edades el arte es pura creación, puro divertimento. No se piensa en comercializar sus creaciones y es una forma de comunicación con los demás, probablemente su mejor forma de comunicación. Por lo tanto, todo esto les acerca a eso que yo llamo UNA ACTITUD ante el arte que implica pureza de sentimientos. El arte infantil mantiene esa pureza porque no les preocupa en absoluto que lo que hagan sea arte o deje de serlo, su única preocupación es HACER, COMUNICAR y DISFRUTAR

De hecho, muchos profesores mail-artistas, explican a sus alumnos el significado del arte correo e invitan a sus alumnos a participar en convocatorias, proyectos y exposiciones de mail art, y las participaciones son masivas.

(*) Lois Gil Magariños y César Reglero explicando a los alumnos de primaria (YA CRECIDITOS) las excelencias del mail art en las Jornadas de ALFABETOS desarrolladas en el I.E.S. Aquis Celonis en Caldas de Reis ( Galicia / España)

•  ¿Qué ejemplos de mail art le pondrías a una ama de casa de Sabiñánigo?

A las amas de casa de Sabiñánigo les explicaría que una barra de pan o una berenjena, con su sello y la dirección del destinatario correspondiente, pueden ser suficiente para crear una acción de mail art de profundas repercusiones sociales en los estamentos de correo y en la historia del arte en general.

Ejemplo práctico de cómo el arte postal es el mundo de las ideas.

•  ¿Qué le contestarías a un Sargento si te pregunta que normas tiene el mail art?

Pues se sabe de sargentos que no han entendido en absoluto las normas del mail art. Recuerdo el caso de una conocido mail-artista y performance, que recurrió a estas dos disciplina en 1994 para proclamar su insumisión al servicio militar obligatorio como un acto artístico y acabó en los Juzgados de Castellón. Se convirtió en su obra más trascendente, pero el sargento no entendió nada sobre las normas del mail art.

(*) Ejemplo puesto al sargento para que entre en razones

•  ¿Y si un filósofo como Javier Sadaba te preguntara por la ética y el sentido último del mail art?

Le tendría que contestar que como todo ser vivo, nace, crece se desarrolla y muere. Su fin último debe es la muerte como un estado de máxina espiritualidad. Pero desde 1960, año aproximado de su nacimiento, de momento se encuentra en periodo de máximo desarrollo, a pesar de su medio siglo de existencia. Hoy en día se considera que es el movimiento artístico más masivo que existe. En una convocatoria bien montada y con el contenido adecuado, los participantes pueden superar fácilmente el medio millar de participantes, y Tarragona tiene buenos ejemplos de ellos a través del Taller del Sol, Amnistia Internacional, AUMA (Acción Urgente de Mail Art), Tarragona Patrimoni de la Pau, la Escola Taller D´Art, etc.

•  ¿Qué diferencias hay, si las hay, entre poeta visual, artista visual y mail artista?

El artista visual es un término amplio que abarca infinidad de conceptos. El poeta visual se mueve en un terreno más especifico que entronca con la poesía discursiva, concretista, letristas, etc., y desemboca en el maremagnum actual de la poesía sonora, polipoesía, poema acción, poema proceso, ciberpoesía, etc.

Finalmente decir que el mail art, en este caso, y tal y como está formulada la pregunta, sería un medio propicio para que tanto el artista visual y, sobre todo el poeta visual, se exprese libremente con todas la posibilidades que le brinda un movimiento universal que fomenta especialmente la creatividad dentro de un espacio donde se prima el factor comunicacional y lúdico.

(*) Obra realizada conjuntamente por poetas visuales y mail artistas. (J.M. Roselló/G. Marín / C. Reglero

•  ¿Son ciertos esos rumores de que hay diferentes corrientes en el mail art?

Actualmente, (Septiembre del 2006), se supone que hay unos cinco mil mail artistas ACTIVOS en todo el mundo. Al decir activos quiero decir que son artistas multifacéticos y multidisciplinares, por lo tanto, la diversidad de corrientes y maneras de entender el mail art es muy diversa, sin embargo, la esencia del mail art, se mantiene fundamentalmente en todos los casos.

•  ¿Podrías decir 10 nombres básicos de maestros del mail art i 10 nombres de nuevos mail artistas?

Podría, pero no quiero. Los nombres no serían importantes, sino lo que han realizado. Y eso, para cualquier persona interesada en el tema, tiene un canal de información en el boek861 (http://boek861.com) , allí existe un DICCIONARIO MÁGICO Y OCULTO DE MAIL ART, donde quedan reflejados los mail artistas históricos y las nuevas generaciones que ya son realidades, con los hechos que les avalan.

Está entrevista de Txus Garcias (katalitza.com) a César Reglero
(boek861.com) ha sido publicada  en jovescreadors.tinet.cat a finales de
octubre del 2006. La versión que aqui se ofrece contiene algunas
novedades con respecto a la versión original que han sido especialmente
pensadas para Escaner Cultural. http://www.escaner.cl/escaner89/articulo.html

Omnipresencia

En el frío gris del leño

el mudo grito del árbol,

tiempo talado.

En el azul inacabable

los oblicuos cirros ardientes,

la discontinua unidad del tiempo.

En el sepia insondable de los siglos,

opacidades y transparencias,

letras y espacios en blanco,

ensamblaje de sombras

 y esplendores de un pasado inmenso;

interludio de arco iris y humo

licencias de vidas rotas

y tú,

ahora y siempre tú.

Soplen Rabiosamente Autorreflexivos de Clemente Padín.

En este libro recién editado por el gran artista uruguayo Clemente Padin se compilan obras de poetas visuales desde Apollinaire, Man Ray, William Shakespeare, San Juan de la Cruz, Joan Brossa, el mismo Clemente Padin y muchos de los poetas visuales de hoy, entre los que me siento enormemente honrada de contar. Se trata de que todos los poemas presentes transgreden normas y códigos de la lengua para que la interpretación de los mismos sea más ambigua y sugerente. Pretenden hacer reflexionar al lector/expectador al tiempo que son autorreflexivos. Vale la pena internarse en él y disfrutar de todas y cada una de las propuestas.

Y muchos más ejemplos.

Biografía de un Sueño

Poema Visual de Myriam M. Mercader
Título: El Aleph de Peralto apropiado

Relato biográfico, homenaje a Francisco Peralto Vicario, enorme editor, poeta y escritor y enamorado de Jorge Luis Borges como quien escribe. M.M.M.

“El mundo está en mi mente. Mi cuerpo está en el mundo” Paul Auster.

“¿Quién  serás esta noche en el oscuro sueño, del otro lado de su muro?” Jorge Luis Borges

Hacia la madrugada lo despertó el chillido de algún pájaro y sintió como si lo hubiera arrancado de una vida compleja y ardua que le pesaba en algún lugar de su mente y de su alma, pero que sin embargo no podía recordar en su plenitud.

Francisco sí recordó que había estado leyendo la noche anterior. Las Mil y Una Noches lo había maravillado. Contar para vivir, vivir para contar.  En ese círculo infinito uno podía caer preso sin remedio. Libros, hojas, palabras, papel impreso y encuadernado; le gustaba como olían, los mundos mágicos que custodiaban y que podían abrirse para él con un solo gesto. Las palabras habían servido para que Dios creara al mundo “que la luz sea y la luz fue.” Las palabras impresas emanaban un poder, una fuerza y libertad que sólo lograba sentir a veces montado en su bicicleta; en ella el espacio, que se mide con el tiempo, se acortaba; de la misma manera los libros lo transportaban en segundos a miles de kilómetros, en pocas hojas a miles de años de distancia.

Todavía le rondaban estos pensamientos cuando le asustó el reflejo de su rostro en el espejo. No se reconoció. Comprobó con asombro la poblada barba blanca, los ojos cansados, el gesto adulto.  Desde siempre había querido soñar un hombre e imponerlo a la realidad. Su corta edad no parecía haber sido obstáculo; supo entonces, como el hombre gris en sus ruinas circulares, que su obligación era el sueño y soñó.

Soñó  “la vasta Biblioteca contradictoria, cuyos desiertos verticales de libros corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira”. Soñó la Biblioteca Total,  más aún, soñó la Imprenta Total. Si el libro es palabras, ideas, descripciones, tal vez más importante aún para Francisco, el libro es la sensación en sí: el objeto encuadernado, sus colores, su tacto y su olor. No era, estaba seguro, sólo importante la metáfora: esa curva verbal que traza casi siempre entre dos puntos – espirituales – el camino más breve, ni el ritmo tan siquiera, sino el objeto real que los recoge y los contiene: el objeto ligatorio, llamárase libro o no.

Se sucedieron imágenes de un cuchitril con tres o cuatro comodines viejos y una minerva negra y grasienta situada en la calle Andrés Pérez con la de Johann Gutenberg en 1455; la que se sería la suya en Jaime Serrano con aquellas dos minervas doble folio que solía ver (siempre y cuando la puerta del muelle estuviera abierta), al pasar de la explanada donde formaba las clases, hasta el edificio donde se encontraban las dos aulas de preparatorio.

También resonaron en sus sienes las ideas de Capra: la forma y el sintagma del lenguaje como un todo integrado hasta llegar a la poesía profunda, no tan solo la visual ni la discursiva.  El universo de Francisco más que interconectado se le aparecía atemporal y sincrónico. “Matemáticamente un bucle de retroalimentación corresponde a una determinada clase de proceso no-lineal conocido como iteración (del latín iterare, repetir), en el que una función opera reiteradamente sobre sí misma.»  lo había dicho Fritjof Capra. Ahora lo entendía en toda su magnitud.

Salió del dormitorio casi sin detenerse a saludar. Debía pasar desapercibido y así lo hizo.  Para poder ver, el poeta debe hacerse invisible.

Una vez en la calle, quiso reconocer el barrio de Sants. Hacía calor y faltaban pocos días para el 18 de julio, fecha gloriosa en la que tenía planeado volver a su Málaga natal; ya nada le detenía en Barcelona.  Las pocas pesetas que ganaba como aprendiz en la imprenta no eran suficientes ni para ayudar con su hospedaje en casa de sus primos y por otro lado, como foráneo en la Ciudad Condal, no se sentía plenamente aceptado. Había decidido volverse.

En el trayecto de regreso de Barcelona a Málaga, nada menos que en bicicleta, había ido quemando etapas, kilómetros y  frustraciones, anhelos y esperanzas, para culminar en la encrucijada que lo llevó a encontrarse por casualidad con su padre Rafael en Madrid. Juntos habían hecho el tramo final hasta Málaga, pero ésta vez en tren y el recuerdo quedaría por siempre en la memoria de ambos.

Dejó la bicicleta y subió los escalones. Margarita lo esperaba con la comida en la mesa. Siempre había sido así, toda una vida;  ella había presenciado su bautizo y parecía increíble que no tantos años después fuera a convertirse en la madre de sus hijos y el alma mater que lo ayudara a publicar El Chorro de los Gaitanes – su primer libro. Juntos levantarían su casa en Ciudad Jardín y ella se proclamaría guardiana de su ego-biblioteca: mil quinientos volúmenes editados y de su autoría.

Los días son todos de papel azul bien cortaditos por la misma tijera sobre el agujero inexistente del Cosmos. El empleo en Correos ayuda pero no permite estudiar.

La necesidad de palabras, tinta y papel es una obsesión y toman protagonismo entonces los sobres, el mail art o arte correo y se mezclan así sobres de todas formas y colores con facturas y certificados urgentes de mal agüero.

Las letras y las frases de sus filósofos y escritores admirados le bailan en la mente y recuerda que debe llegar temprano al taller – que sus profesores no perdonan la tardanza. No obstante, se sigue mostrando en desacuerdo con Arquímedes y se niega a aceptarle que se atreviera a conjeturar que los granos de arena del universo (después de contarlos) eran unos 10 elevado a 63,  más o menos. Tal vez, piensa Francisco, en un juicio o en el quinto círculo confesaré un día (a mucha honra) que soy desnuda carne de pueblo extasiado y generoso que lucha contra el látigo y la genuflexión.

De nada valdrán las antologías, homenajes, diccionarios y otras publicaciones colectivas: el siglo XXI – lo sabe – lo encontrará marchando tan solo como un testimonio de su tiempo, con la rabiosa necesidad de obligarse a comprender las monstruosidades que se cometen a diario; más sin perder los cimientos de su sangre, asumiendo hasta las últimas gotas, la tradición humanística y cultural en la que ha vivido.

Ritual,  Didascalia, Ex Verbis, Selva de Seducciones, El Nudo de la Sierpe… No sabía si eran títulos de obras famosas o conjuros secretos. El chico intentaba entender por qué se empecinaban en rondarle sin descanso la cabeza. Se sintió cansado, no podía abrir los ojos pero quería ver dónde estaba y hacia dónde iba. ¡Amigos! Antonio Romero Hierrezuelo, José Soler Guevara, José Jiménez Soria… Escuchaba sus nombres pero no veía sus rostros. La sensación comenzó a hacérsele intolerable y sintió el miedo del que cae en un abismo oscuro, en un agujero en el tiempo.

Por fin pudo abrir los ojos, oía los latidos enloquecidos de su corazón pero tardó en darse cuenta dónde estaba. Poco a poco reconoció uno a uno los objetos encima de la mesa, levantó la vista y vio su ego-biblioteca. Todos sus libros estaban allí. Buscó el reflejo de su cara en la vitrina con el miedo atroz de reconocerse niño.  Pero no fue así. Ahí estaba la barba, ahí las gafas gruesas aún delante de sus ojos cansados. Dudó entre el alivio de sentirse seguro en casa y el miedo de volver a entregarse al sueño y aparecer en algún otro hexámetro. Entonces, no sin humor ni ironía, decidió no darle importancia. Al fin de cuentas y pese a todo, siempre acababa siendo él: fPV.