Ni se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Por Ferran Destemple.

Pequeñas notas sobre la supervivencia y autodestrucción del arte: Breves apuntes sobre el arte correo visto a través de la óptica situacionista

Ha habido un par de noticias relacionadas con el arte correo que me han llamado especialmente la atención, y curiosamente con casi los mismos protagonistas. La primera, que ya lleva algunos meses circulando, ha sido la muerte y resurrección, en el Museo Mausoleo de Morille, del arte correo como tal. Esta ha sido una iniciativa de dos célebres e incansables mail artistas: César Reglero (espíritu del ya célebre BOEK 861) y Antonio Ibírico. Ellos dos han lanzado una convocatoria internacional para enterrar el Mail art (enterrarlo físicamente ya que el Mausoleo de Morille es un cementerio de arte) con la esperanza, con la convicción de que el arte correo renacerá con más fuerza.

Destruir el arte es un tema que tiene ya una historia. Mítica la muerte de la pintura anunciada tantas veces. Sin embargo algunos acontecimientos recientes  me han hecho volver a pensar en las tan llevadas muertes, resurrecciones y fines de las cosas. Recuerdo que de adolescente vi el programa de Robert Hughes sobre arte del siglo XX que traducido al castellano se vino a llamar “El impacto de lo nuevo”. En uno de sus capítulos vi como el escultor Jean Tinguely creó una máquina, una escultura, que a la vez que producía arte se autodestruía. El arte ni se creaba ni se destruía simplemente, como la energía, se transformaba. “Hommage à New York, que así se llamaba la obra, entró en acción por primera y única vez el 17 de marzo de 1960 en el Jardín de Esculturas del MoMa y, según su autor era un homenaje a la Gran Manzana. Para Tinguely, la destrucción de su obra era un alusión a la naturaleza efímera de la vida. Hoy en día, lo único que queda de ese evento son algunas fotos y un película que dan testimonio de lo acontecido.

Si paramos atención, veremos que hace unas semanas aconteció también otro hecho, que las noticias han llamado artístico, y que tiene mucha relación con lo anteriormente expuesto: vimos televisada la autodestrucción (¿quizá fallida?) de un cuadro del artista urbano, Banksy. Todos hemos visto las imágenes y por ello no voy a volver a explicar lo sucedido. Simplemente notar una diferencia entre la máquina de Tinguely y la de Banksy. La primera era una reflexión sobre el arte, sobre la escultura, sobre cómo la destrucción también puede ser creativa. En la acción de Banksy solo se ha hablado, estrictamente, de dinero. No se ha hablado de crear o destruir arte, sino de cómo la acción de la destrucción (¿fallida o expresamente fallida?) había transformado el objeto no en otro distinto, sino en algo irrelevante pero físico que había transmutado no su esencia ni su espíritu sino su precio (que no valor).

Para mi (lego en el arte contemporáneo y en el simulacro y especulación de sus precios) fue espeluznante observar como la misma empresa de subastas afirmó (basándose en no sé qué razones) que el precio de la obra había aumentado lo que se dice una barbaridad. Estos ejemplos de alteración del precio de las obras de arte ya los hemos observado otras veces (caso paradigmático es el de la calavera del “provocativo” Damien Hirst), pero no debemos extrañarnos porque no deja de ser sino el reflejo de lo que pasa habitualmente con la economía “creativa” tan en boga en los últimos años. Hay que reconocer que este tipo de arte (denominado por los expertos “realismo globalizador”) es el abanderado, el buque insignia de lo que pasa en una sociedad cada vez más ensimismado y atenta a la especulación y al precio de su propio acontecer.

Ha habido, sin embargo, propuestas honestas sobre el arte destructivo. Un ejemplo clásico de un artista, creo poder decir que insobornable, es el de Gustav Metzger. Metzger acuñó este término a principios de la década de los años 60 en la revista Ark, en un artículo llamado “Máquina, arte autocreativo y autodestructivo”, para describir obras de arte hechas por él, y también por otros artistas, en las que la destrucción de la obra era parte de su creación y como protesta contra la guerra nuclear y el clima pre-bélico de la guerra fría. Sus obras fueron creadas rociando ácido sobre telas de nailon enmarcadas. El ácido produjo cambios en la materia, lo que hizo que la obra fuera autocreativa y autodestructiva a la vez.

Para el artista alemán este tipo de arte era inherentemente político, anticapitalista y anticonsumista. Tocaba el tema de la morbosa fascinación humana por la destrucción así como la nefasta influencia de las máquinas en nuestra vida.  Organizó en Londres y Nueva York, en 1966 y 1968 respectivamente, el “Destruction in Art Symposium”.

Lejos queda la posmoderna propuesta del filósofo Arthur C. Danto, basada en Hegel, en la que predecía la muerte del arte. La muerte del arte como fenómeno histórico, como reflejo de la progresión lineal de la historia. Sí creía el crítico del diario The Nation, que continuaría habiendo arte, pero creía que éste sería básicamente posthistórico y, en cierta manera, liberaría a los artista de las cadenas del progreso. Muy lejos queda esa propuesta, pero si nos atenemos al arte llamado contemporáneo creo que muy certera en parte. El arte contemporáneo es un arte atemporal, ahistórico que tiene como fundamento únicamente el capital, el dinero. Se ha liberado de la historia pero no es más libre, sino que está ligado intrínsecamente al concepto de capital. Un capital que se multiplica, es unas exponenciales plusvalías, sin ningún tipo de justificación. Este arte nace muerto pero, sin embargo, su valor no deja de aumentar, incluso cuando el objeto “afirma” que se autodestruye y su creador es simplemente una entelequia.

Retornando al principio, al enterramiento y resurrección del arte correo, me gustaría precisar algunas cosas que normalmente se pasan por alto cuando se habla de esta práctica. Se conoce su origen, sus precursores, sus teóricos, pero creo que se adolece de miopía y la mayoría de sus artistas carecen de una visión, llamémosla telescópica. Evidentemente no tienen porqué tenerla, ya que muchos de ellos disfrutan, simplemente, haciéndolo.

Aunque podemos decir que debemos a Ray Johnson (EEUU. 1927-1995) el nacimiento del arte correo moderno, también podemos decir que es en el periodo FLUXUS cuando se expande exponencialmente. Y hablo de FLUXUS porque, simplificando, podemos afirmar que es un movimiento artístico ahistórico, es decir, que no busca la superación de las etapas anteriores del arte, sino que piensa básicamente en presente, en el juego, en las opciones posibles. Este movimiento sitúa a los artistas en horizontal, no en vertical. Con ello quiero decir que no establece, al menos a priori, una jerarquía entre los artistas sino que los sitúa en un plano horizontal donde cada cual tiene sus peculiaridades y particularidades, sus usos y costumbres, sus prácticas y técnicas, pero donde los conceptos de genio y originalidad de la etapa moderna quedan un tanto relegados, apartados.

El arte correo a través de los ojos del situacionismo.

Mi intención en este breve artículo es también intentar leer el mail art a través de los ojos del situacionismo. Normalmente se ve el arte correo como una mezcla un tanto caótica, tanto de objetos artísticos como de actitudes respecto al arte. Ello es completamente cierto pero esa apreciación es, básicamente, porque se observan los hechos de una forma microscópica, se observan las pequeñas comunidades, con sus particularidades concretas pero se carece de una visión que incluya todas esas manifestaciones (tarjetas postales, apropiacionismo, stamp-art, fotocopias, suplantación de personalidad, nombres múltiples, revistas y fanzines, stickers, add&pas, escritura asémica, poesía visual etc, etc) y examine el fenómeno como una enorme, informe, indeterminada y mutable escultura social.

Visto así, el arte correo es una gigantesca escultura de relaciones (antecediendo a lo que ahora Nicolas Bourriaud ha llamado “la estética relacional”) que se mueve en múltiples direcciones a la vez (seguramente en direcciones opuestas) y que debe contemplarse telescópicamente para, si es posible, advertir sus límites. Esta escultura está viva y contiene miles de conciencias que sí actúan, que sí crean, que también destruyen y que paradójicamente es anónima aunque está formada por miles de identidades.

Quizá, y para tener una imagen metafórica que facilite la comprensión del fenómeno del arte correo, podemos compararlo al funcionamiento del cerebro, donde no existe un núcleo central, sino muchos nodos que se relacionan entre sí, de muchas y diferentes maneras, con muchas y distintas prácticas y jerarquías. Este cerebro regula tanto las actividades voluntarias y conscientes de sus miembros como las inconsciente o implícitas en sus prácticas. La neuronas, que son las unidades básicas, son los grupos que se forman dentro de esa escultura social y que establecen sus relaciones como las neuronas se relacionan entre sí, a través de la sinapsis, es decir, de una conexión que transfiere la información de un nodo a otro nodo, de una neurona a otra neurona.

En mi empeño por situar esta disciplina y práctica artística dentro del ámbito situacionista y para que no quede simplemente en un capricho personal, enumeraré brevemente algunos de los elementos que comparten:

>Evidentemente la deriva. El mail art es básicamente deriva. Cuando uno se adentra en esta red internacional no sabe bien con qué artefacto se encontrará, quienes serán sus interlocutores, si tendrá afinidades con unos o bien con otros. Por lo tanto, no le quedará más remedio que ir navegando un tanto a ciegas e ir atracando en aquellos puertos que, por azar, le han llamado la atención. El mail artista puede probar un montón de prácticas, puede desechar unas y afiliarse a otras, pero no por ello está dentro o fuera de la red. En esta enorme escultura social todo cabe e ir dando tumbos es un requisito indispensable. Evidentemente no se ciñe al espacio urbano como proponían los situacionistas, sino que expanden su territorio a todo el globo, a toda esa red eterna de posibles situaciones.

>El juego. El juego interpretado como parte indispensable de la vida, de “esa vida cotidiana” propia del “Homo ludens” que reivindicaban los situacionistas. Una vida cotidiana que necesita otra forma de entender el tiempo para transformarse y alejarse de las formas capitalistas de entender el tiempo. En los juegos propuestos en la Red tienden a desaparecer los elementos directamente derivados de la inmersión económica en la que nos movemos. Los artistas que forman parte de la Red Eterna lo que hacen básicamente es jugar, producir juegos y participar de la vida tan en serio como el juego al que juegan se lo permita.

>El détournement o desvío. El desvío es una práctica que consiste en descontextualizar y recontextualizar, en apropiarse artística y políticamente de algún objeto o imagen producida hegemónicamente y distorsionar su uso o su significado primigenio para obtener un efecto, a la vez, crítico y sorprendente.

Este método, esta práctica aunque ha sido adjudicada a los situacionistas, puede encontrarse en cualquier época y en múltiples circunstancias, aunque es en la época de los medios de comunicación de masas cuando adquiere su máxima difusión.

>Potlatch. Hay otro elemento, que aunque no propiamente situacionista, está también implícito en esta práctica artística, me fiero al Potlatch, al regalo. Potlatch fue el nombre de la revista de la Internacional letrista que creó el poeta rumano Isidore Isou, y su nombre viene de una ceremonia practicada por los pueblos aborígenes de la costa del pacíficos en el noroeste de Norteamérica. No entraré en detalles simplemente comentaré que “el regalo” era utilizado como elemento de equilibrio entre grupos sociales cuando uno de ellos sufría algún percance. El potlatch es central en el arte correo y funciona, en cierta manera, de la misma forma en que lo hacía en estas comunidades.

Por último y para cerrar este impulsivo artículo, comentaré también otra acción en relación al arte correo que ha tenido lugar en el Campus de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha. Los anteriormente mencionados Ibírico y César Reglero junto con su compañero de aventuras Salvador Benincasa “Valdor” han donado gran parte de sus respectivas colecciones a los fondos del Museo Internacional de Electrografía (MIDECIANT). En una entrevista que grabaron con tal motivo se mencionaba algo que quiero comentar: se habla de la posible contradicción que se produce al museografiar algo que todavía está vivo, que es susceptible de cambio y mutación.

Creo que es evidente que los museo de arte contemporáneo viven con la inevitable contradicción de clasificar, conservar, jerarquizar y dictar canon sobre realidades artísticas que aún están en movimiento, que aún están vivas. El arte correo, es tan extenso y vasto, que es muy difícil establecer sus límites y esa es una de sus virtudes. El arte correo debe autotransformarse continuamente para evitar esa fosilización, para evitar que se establezca académicamente qué es lo correcto y artístico y qué es lo que no. No debe dejarse capturar por la anestesia de la curaduría y los catálogos. También es cierto que los museos de arte contemporáneo van cambiando sus valores y que cada vez más proponen en vez de establecer o dictar.

Los practicantes de mail art confiamos que el Museo Internacional de Electrografía aprovechará todos esos fondos para proponer más juegos, para difundir opciones, para mostrar posibilidades a los ciudadanos que desconocen la versatilidad y variedad de unas prácticas que el arte contemporáneo, sin duda, debe tener en cuenta y valorar como se merecen.

El Mail Art en la Era Cibernética. Entrevista de César Reglero a Bartolomé Ferrando.

CRC: Bartolomé, cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Lo que estáis comentando. El hecho de que correo electrónico no sólo se ha unido sino que se ha utilizado de forma más masiva y general

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Yo creo que sí

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

Me parece que no es necesario

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Hacia una forma híbrida de comportamiento, que incluya el correo electrónico y, presumiblemente, otros modos de envío e interconexión

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Seguir utilizando el correo postal entre otros modos de contacto.

(Las entrevistas realizadas podran seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader)

El Mail Art en la Era Cibernética: Entrevista de César Reglero a Antonella Prota Giurleo.

CRC: Antonella, cuáles son los principales cambios que has observado en el arte postal en los últimos años.

Las invitaciones son diferentes; desde hace unos años vienen con mail, no por invitación escrita como en el pasado; ahora se van a conocer las convocatorias más a través de las redes sociales. Sucede que recibo sobres de mailartistas de diferentes países sin convocatorias de por medio, solo como regalo, pero no se sugiere, como idea de intercambio.

También un cambio percibido podrían ser las convocatoria que se interesan por el trayecto realizado con la finalidad de construir un cuaderno, libro o revista que sirvan para la modalidad de “Add and pass”. Invitaciones individuales que perviven a través de las redes sociales.

CRC: Puede ser aceptado el correo electrónico como una modalidad dentro del Mail Art siempre que se respeten sus principios básicos de: no comercio; no censura; no selección; no jurado; no devolución.

Supongo que no; si se utiliza el envío por internet, como ya acaece, es otra cosa, el mail art implica originales firmados por el o la artista y enviados por correo normal.

CRC: Si la anterior pregunta es afirmativa, ¿debería cambiar de denominación el arte postal y figurar con nombre distinto al actual?

De hecho, lo enviado por internet es lo que conocemos como Net Art.

CRC: Hacia dónde crees que se encamina el arte postal en el futuro

Creo que la felicidad que se encuentra cuando se abre la casilla de correo y se abren sobres o se ven tarjetas que vienen de todas partes del mundo no tiene posibilidad de comparación con lo que se ve en la computadora. Sobre todo en este periodo de pandemia las relaciones por correo normal son más interesantes que por la red social. Yo trabajé como voluntaria en un penal, hasta antes la pandemia, y, para las mujeres que participaban en el taller de arte que conducía, la participación en una convocatoria de arte correo ha sido muy importante ya que era la manera de salir del penal. Ha sido muy importante para ellas ya que, en el penal, no tienen posibilidad de internet o de comunicarse a través de móviles. Solo pueden escribir o llamar con el teléfono público, en horarios definidos y sólo con familiares directos. Enviar una tarjeta afuera es como decir: “Yo estoy viva; mis dibujos, mis collages, mis palabras pueden salir de aquí. Yo estoy encarcelada pero mis tarjetas son libres”.

CRC: Qué recomendaciones harías para que el arte postal no perdiera sus señas de identidad.

Creo que el arte postal tiene que continuar como se ha hecho hasta ahora, pero hay que sugerir a todas y todos los mailartistas que invitan a una convocatoria el publicitar màs a travès de las redes sociales las imagenes de las obras que llegan a sus manos. Seria importante tambien que las exposiciones vayan por diferentes sitios; este verano,  por el covid pero no solamente por esto, se organizò una exposiciòn en una pequena calle de Lasnigo, adelante del estudio tipografico del artista Paolo Cabrini, en la cual  muchas personas participaron y, entre ellas, unas jamás habian oido hablar de la mail art.  Además, hemos realizado una exposiciòn en un sito de comercio solidario en Corsico con la amiga Cosma Tosca Bolgiani y el amigo Ariel Alemmanno (en facebook Ariel Alemans), los dos mailartistas. De esta manera muchas personas han podido ver una muestra de arte correo. La primera fue en una biblioteca de Milàn. Ahora una mailartista, Mimicha Finazzi, si el covid lo permite, realizará al final de este mes -noviembre 2020- un taller de mail art con jovenes down. Por eso creo que sería importante que esta manera de comunicar con tecnicas libres y modalidades diferentes sigan adelante aprovechando la posibilidades de las redes sociales para publicitar sus acciones.

(Las entrevistas realizadas podran seguirse en facebook.com/cesar.reglerocampos  y en el blog de Myriam M. Mercader/ Mail Art)

PLANTEAMIENTO Y JUSTIFICACIÓN DE LAS ENTREVISTAS

SITUACIÓN ACTUAL DEL MAIL ART Y UN PLANTEAMIENTO FUTURO

Después de más de medio siglo de actividad frenética el arte correo parece haber entrado en una crisis profunda. De hecho el TDS y AMAE en 2018 realizaron un enterramiento simbólico en el Museo Mausoleo de Arte de Morille en Salamanca donde, después de haber organizado una convocatoria al respecto, fueron enterradas unas 300 obras en ceremonia iniciática, y con  ritual psicomágico incluido.

Lo cierto es que el comienzo del señalado declive empezó ya a mostrarse a finales del pasado siglo, con la llegada masiva de la era cibernética. Para entonces el arte correo ya llevaba varias décadas de intensa actividad y sufría el desgaste propio del tiempo

Sin embargo, para sorpresa de todos, en este inicial 2021 más que un final agónico nos encontramos ante una especie de simbiosis donde el correo tradicional, también denominado correo tortuga, convive pacíficamente con el correo electrónico mucho más ágil y barato; y que además ofrece nuevas posibilidades creativas y de difusión

A principios del 2020 tuvimos que lidiar con un nuevo elemento distorsionador, el comienzo de una pandemia que todavía afecta a todo el planeta. El Covid-19 provocó que varias convocatorias de Mail Art, diseñadas por sus organizadores para el envío exclusivo de obras a través del correo postal ordinario, cambiaran sus planes sobre la marcha y admitieran excepcionalmente obra electrónica. Incluso alguna convocatoria ya solicitaban obras de forma exclusiva por vía electrónica por esta causa o por motivos de urgencia.

La cuestión es que a día de hoy no sabemos bien si las nuevas fórmulas empleadas deben ser aceptadas o cuestionadas y para tratar de aclarar estos aspectos y en colaboración con la revista postal ICARIA nos proponemos publicar una serie de entrevistas cortas, con idéntico formato, a reconocidos mail artistas de larga trayectoria.

César Reglero

Con el espíritu propio de la colaboración

La iniciativa de CRC (César Reglero Campos) es generar un intercambio entre los artistas postales, los que fueron y los que están, sobre cuestiones propias que surgen de aquello de “los tiempos están cambiando”, transformaciones que afectan a los hábitos sociales y, por ende, a la cultura; en este ámbito, por lo tanto, el Arte Postal también se ve afectado por diversos motivos por lo cual CRC realizará una serie de encuestas en cinco preguntas a diversos artistas. Icaria, en un espíritu de colaboración, editará de manera mensual dichas entrevistas sin inmiscuirse en las opiniones y criterios personales. Las entrevistas podrán seguirse en su perfil en Facebook (facebook.com/cesar.reglerocampos) y además en el blog de la amiga y excelente colaboradora Myriam M. Mercader.

El debate está servido para un fructífero diálogo entre el pasado, el presente y el vector que indica el sendero del futuro.

ANTOLOGÍA APROPIACIONISTA DE LA POESÍA VISUAL ESPAÑOLA por César Reglero

Paco Muñoz Anglada – Crítico de Arte

Hablar del libro de Cesar Reglero es entrar en una experiencia personal del autor. Él nos habla de la parte histórica como inicio de su trabajo, así como de las citas utópicas apropiacionistas. En libros de arte encontramos datos que el traslada como referencia. Su trabajo incide  en la poesía visual en la que él es un maestro. Desde que lo conozco siempre lo he visto activo con propuestas y proyectos. Este libro ( Antología Apropiacionista de la Poesía Visual) es un compendio de teorías y mímesis sobre el apropiacionismo como base de su experiencia en la poesía visual. Ha sido el artífice  del Taller del Sol,primer museo de España de Mail Art y poesía visual cita en Tarragona. Ha realizado montajes y organizado multitud de acciones en la que otros artistas visuales participaban dinámicamente.

https://www.rtve.es/alacarta/videos/creadores/aventura-del-saber-serie-creadores-cesar-reglero/1907585/

Como experiencia personal Cesar Reglero en 1976 empezó a manipular periódicos, de ellos principalmente del semanario El País. Estos semanarios son pintados, tachados, recortados, quemados y creando escenografías. Una cantidad inmensa de semanarios con una cualidad fuera de dudas produce un tachismo que no envidiaría a un Antonio Saura.

En 2005 realiza una exposición  “Prensa Gráfica Obsesiva 1976-2005. El reportaje se publicó el 13 de marzo en el periódico El Pais

http://cesarreglero.com/Cesar-Reglero

En el libro habla de las influencias de las fotocopiadoras, Internet, Photoshop  y de la facilidad que tienen los artistas visuales de realizar sus obras, la manipulación de objetos, los plagios de obras de arte y de textos antiguos.

Las experiencias  de Fluxus, Ives Klean, Beuys, La Bauhaus con Paul klee, Kandinsky y Joseph Albert está implícita en el trabajo de Cesar Reglero.Él transforma el arte en una dinámica personal que lo hace cotidiano y que hace pensar que todos podemos ser artistas.

Paco Muñoz Anglada

Crítico de arte

Comisario de Arte y Certámenes Artísticos

MíraM nº 13 – El Poema Objeto

TODO UN LENGUAJE

Un poema objeto se contempla y, al mismo tiempo se lee. (Octavio Paz)

El objeto surrealista es porque siendo imposible, está. (Luis Puelles Romero)

Las cosas son las palabras y las palabras son las cosas. (Alexandre Cirici)

Podemos considerar a los poemas objeto como hallazgos que utilizando realidades ya establecidas y consolidadas, aceptadas y normalizadas, generan la creación de otras nuevas, con nuevos significados. La modificación y transformación de objetos que por su cotidianidad son fácilmente reconocibles, posibilita la oportunidad de crear mensajes que aunque a veces sean ambiguos tienen la capacidad de producir el efecto comunicativo deseado.

Como lenguaje no verbal para que un poema objeto pueda contemplarse y también leerse, debemos dotarle de un contenido descriptivo y abierto, debemos modificar las circunstancias que lo rodean agregando o eliminando parte de sus componentes, esta innovación enriquece al objeto proporcionándole con la yuxtaposición de sus elementos un modelo de metalenguaje de gran valor conceptual.

Aunque son los propios objetos los que en la mayoría de las ocasiones inspiran la creación del poema, también las ideas sugieren mensajes a transmitir y es entonces cuando surge la búsqueda de los elementos que harán posible la materialización de estas.

Los objetos se pueden considerar como verdaderas metáforas por lo que se entiende a la perfección que muchos creadores, para potenciar este lenguaje totalmente visual recurran a alguna de las principales figuras retóricas literarias, al asumirlas y adaptarlas llegan a conseguir con ellas todo un método de trabajo. Con la figura de la ironía se puede expresar una cosa dando a entender justamente lo contrario, con la paradoja enfrentan dos conceptos opuestos y hasta contradictorios, las metonimias facilitan poder designar una cosa con el nombre de otra y la sutileza de las metáforas consigue que el concepto real al que hacen referencia, comparta protagonismo con el concepto imaginario que hace referencia al real, dos conceptos distintos terminan formando uno solo.

El dadaísta Marcel Duchamp al cuestionarse la naturaleza del arte, deja claro que cualquier cosa, puede convertirse en arte. Su arte de las ideas es una ruptura con la tradición, con la que inicia todo un movimiento artístico del cual surge los inicios del poema objeto, él fue el primero en dar categoría estética a objetos cotidianos, el surrealista André Bretón lo calificó como el hombre más inteligente del siglo. Bretón definió al poema objeto como: ¨ … una composición que tiende a combinar los recursos de la poesía y de la plástica especulando sobre su poder de exaltación recíproca. Lo que explica, a la vez, la unión y convivencia latente entre los signos lingüísticos y los visuales. Un intercambio dinámico y constante entre materia y literatura¨.

Por su especial trato a los objetos, por la descontextualización a la que los someten, por la conceptualización de sus ideas y trabajos, los poetas y artistas de las vanguardias dadaístas y surrealistas, pueden considerarse como iniciadores de lo que hoy conocemos como poema objeto.

Para la mayoría de los adeptos y practicantes de esta disciplina Joan Brossa (1919-1998) es una referencia imprescindible, creador clarividente y lúcido consiguió la máxima expresión de los objetos, Brossa decía: ¨… Todo objeto es poesía por el simple hecho de haber sido escogido. Lo que le da el tono poético es la gracia, la mano del poeta. Si no, sería muy fácil¨.

Alejado del formalismo de la poesía tradicional, el poema objeto hace posible que se desarrollen innovadoras relaciones entre arte y literatura, propicia nuevas oportunidades de comunicación y amplia también las probabilidades de su comprensión. Autónomo e independiente el poema objeto establece otras formas de expresión que hacen de el todo un lenguaje.

Antonio Gómez

Mérida 31 de julio de 2020

Una Jornada con Sergi Quiñonero en la Granadella

Sergi Quiñonero en una de sus actuaciones

César Reglero

25 años hace que nos conocemos, pero Sergi Quiñonero siempre es una fuente de sorpresas y de activismo cultural. Así que una jornada con él nos puede deparar múltiples sorpresas y una inmersión en el arte desde una dimensión más humana y cercana a la tierra. Y este fue el caso en una jornada que comenzó con una visita a su exposición individual “Cosmologies” en el CCOC Centre de la Cultura de l`Oli de Catalunya de la Granadella (Lleida) y que podrá ser visitada hasta el 2 de Octubre. Proyecto seleccionado dentro del marco OliverArt 2020. El espacio es magnífico y por sí solo ya merece una visita. Pero es que además la obra de Sergi nace de la propia naturaleza y se vive con la emoción de quien ha realizado una creación desde las entrañas, con lo cual el espacio del CCOC adquiere una mayor intensidad.

Obra «Rusc» de Sergi Quiñonero

Obra «Liquens» de Sergi Quiñonero

Posteriormente nos llevó a visitar El Mirador del Coll de Bovera. Una de las vistas más espectaculares que se pueden contemplar en la comarca de Les Garrigues. Difícilmente inmejorable, pero que se ha visto enriquecida con la propuesta del proyecto OliverArt en su apartado de intervenciones en el entorno (formando parte de “Camins d´Art”). Al igual que sucede con la exposición de Sergi, es absolutamente respetuosa con el paraje y convierte este recorrido guiado por nuestro anfitrión, en una historia que solo se puede explicar por la conjunción de elementos que se han puesto de acuerdo para que el arte experimental y ecológico cobre una dimensión dinámica de amplio recorrido en una región que bien merece este esfuerzo para dar un nuevo impulso a una inquietud cultural y artística que, al mismo tiempo, ofrece nuevas perspectivas a los ciudadanos de una comarca cuya principal actividad es la agricultura, especialmente olivos, almendros y cereales. Oportunidad muy especialmente indicada para que los jóvenes contemplen como esta pequeña población de Les Garrigues abre nuevos horizontes para el desarrollo de sus inquietudes.

El propio Sergi Quiñonero nos facilita la relación de entidades e instituciones que  han unido sus esfuerzos para hacer realidad un sueño para todos ellos:

El CCOC Centre de la Cultura de l’Oli de Catalunya de la Granadella, la Vinya dels artistes del celler Mas Blanch i Jové de la Pobla de Cérvoles, el Camí dels 7 sentits y Museu Pruna de l’escultora Marta Pruna de Cervià de les Garrigues y el Centre d’Interpretació d’Art Rupestre de la Roca dels Moros del Cogul han unido esfuerzos para promocionarse conjuntamente con la propuesta “Camins d’art”.

Obra: “El cor del mirador”, de Susana Malagón
Obra: “Punts supensius…”, de Sergi Quiñonero

Pero la jornada aún tuvo otros alicientes como la excelente degustación de una deliciosa gastronomía que pudimos disfrutar en el centro de la villa y un posterior debate sobre las profundidades del alma humana y la naturaleza del arte. Finalmente acabamos la jornada rindiendo homenaje al pintor recientemente fallecido y residente en La Granadella Oriol Moragas Maragall, con una visita muy emotiva a su estudio de la mano de su compañera Sissi Salinas.

Nuestro anfitrión en una de sus intervenciones

http://www.culturadeloli.cat/ccoc/

Setiembre 2020